25 April, 2026
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Santiago del Estero muestra una recuperación paulatina en trigo y se encamina a un verano con perfiles bien cargados

Santiago del Estero muestra una recuperación paulatina en trigo y se encamina a un verano con perfiles bien cargados

Santiago del Estero transita una campaña agrícola que, sin alcanzar los volúmenes extraordinarios registrados en la región núcleo, muestra señales claras de recuperación. Tras tres años marcados por la variabilidad climática y la sucesión de sequías, los productores destacan que esta temporada llega con un escenario más estable y con perspectivas alentadoras para los cultivos de verano.

Trigo: rindes dispares, pero mejores que el ciclo pasado

La cosecha de trigo avanza en el territorio santiagueño con resultados heterogéneos según ambiente, pero con una mejora respecto del año anterior. Los rendimientos se ubican entre 20 y 35 qq/ha, un salto que, si bien no se acerca a los máximos nacionales, representa un alivio para una provincia donde el cereal había sufrido fuertes golpes por falta de humedad en campañas previas.

Técnicos y productores coinciden en que el trigo mostró una respuesta más pareja allá donde las lluvias de primavera lograron recomponer parte del perfil. Aun así, las diferencias entre ambientes siguen siendo marcadas, especialmente en zonas con suelos someros o con limitaciones hídricas estructurales.

Maíz y soja: perfiles cargados y un arranque muy favorable

El factor que más alienta al sector es la humedad acumulada en primavera. Las precipitaciones de octubre y noviembre dejaron perfiles bien recargados, una base que hacía varias campañas no se veía en Santiago del Estero y que permite encarar el verano con expectativas positivas.

El maíz temprano presenta implantaciones parejas y un estado inicial que va de bueno a muy bueno, con plantas vigorosas y una adecuada disponibilidad de agua para las primeras etapas del ciclo.

La soja de primera, por su parte, también muestra nacimientos uniformes y muy buenas condiciones de arranque, mientras que la soja de segunda comenzará a avanzar con mayor fuerza a medida que se afiancen las lluvias de diciembre.

Un clima más estable después de años difíciles

Aunque la provincia no compita en rendimientos con los picos históricos de la región núcleo, el ánimo entre los productores es diferente al de años anteriores. La mayor regularidad de las lluvias y la recarga hídrica de los perfiles permiten proyectar un verano con mejores márgenes de crecimiento y menor riesgo de estrés temprano.

La campaña actual, marcada por una recuperación paulatina y condiciones iniciales muy favorables, abre una ventana de oportunidad para que Santiago del Estero vuelva a consolidar su aporte en maíz, soja y otros cultivos clave del NOA. Para muchos productores, el simple hecho de volver a trabajar con previsibilidad ya es un cambio sustancial después de varios ciclos condicionados por la incertidumbre climática.