Productores y técnicos evaluaron híbridos de girasol en el este santiagueño
El pasado jueves 11 de diciembre se realizó una jornada a campo en el establecimiento La Trinidad, ubicado a seis kilómetros de la localidad de El Colorado, en el este de Santiago del Estero, con el objetivo de evaluar el comportamiento de distintos híbridos comerciales de girasol. La actividad fue organizada por la Estación Experimental Agropecuaria INTA Quimilí y la Agencia de Extensión Rural de Quimilí, en el marco de la Red de Ensayos de Girasol INTA–ASAGIR que se desarrolla en la región.
Durante el encuentro se presentó un ensayo comparativo que incluye 31 materiales comerciales, orientado a generar información local sobre variables agronómicas clave como rendimiento, adaptación al ambiente y contenido de aceite. Estos datos resultan fundamentales para la toma de decisiones de los productores, especialmente en un contexto de recuperación del cultivo en la zona.

En los últimos años, la superficie sembrada con girasol había mostrado una tendencia a la baja en el este santiagueño. No obstante, en la campaña actual se observa un marcado incremento del área implantada, favorecido por las lluvias registradas durante el invierno, que permitieron una adecuada recarga de humedad en el perfil del suelo.
De acuerdo con los especialistas, este escenario genera condiciones favorables para el desarrollo del cultivo, en particular si las precipitaciones acompañan las etapas críticas de floración y llenado de granos.

La jornada contó con la participación de empresas semilleras, que presentaron las características, ventajas y posicionamiento de sus híbridos, y permitió un intercambio técnico enriquecedor entre productores, asesores y técnicos. En ese espacio se abordaron cuestiones vinculadas al manejo del cultivo, su rol dentro de los sistemas productivos de la región y las estrategias para enfrentar problemáticas emergentes.
Entre las principales preocupaciones planteadas se destacó el ataque de palomas, una dificultad que en campañas anteriores provocó pérdidas significativas y que actualmente genera daños importantes en zonas del Chaco.

Esta situación representa un desafío para la consolidación y expansión del girasol como cultivo de renta, por lo que se analizaron posibles alternativas de manejo y la incidencia de características varietales que podrían contribuir a reducir el impacto.
Los técnicos del INTA subrayaron la importancia de sostener la evaluación de materiales y de continuar generando información local, adaptada a las condiciones ambientales del este santiagueño. El ensayo presentado en La Trinidad continuará en seguimiento hasta su finalización, con el propósito de aportar datos precisos que sirvan de base para mejorar la planificación productiva y fortalecer el desarrollo del girasol en la región.