El agro reclama cambios en el RIMI para ampliar el alcance de las inversiones medianas
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) volvió a instalar en la agenda legislativa el debate sobre el Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI), incluido en el proyecto de Modernización Laboral, al advertir que su redacción actual deja afuera a una porción significativa del entramado agropecuario y agroindustrial.
El planteo fue difundido a través de una serie de publicaciones en la cuenta oficial del CAA en X, donde la entidad señaló que el Título XXII del proyecto restringe los beneficios del régimen a un universo acotado de empresas, limitando su impacto federal y su capacidad de generar empleo y actividad.
Según el Consejo, la formulación vigente excluiría inversiones equivalentes a cerca del 18% del Producto Bruto Interno, afectando a sectores clave como bodegas, molinos, frigoríficos, plantas de procesamiento de semillas, fábricas de alimentos y bebidas, maquinaria agrícola y empresas vinculadas a economías regionales. La advertencia fue acompañada por material institucional de CIARA-CEC, que respalda la magnitud del impacto señalado.
En ese marco, el CAA propuso ajustar artículos centrales del RIMI, específicamente los artículos 175 y 177, con el objetivo de ampliar el universo de inversiones elegibles. La iniciativa plantea que los beneficios no queden limitados a empresas encuadradas exclusivamente como PYME, sino que también puedan acceder compañías agropecuarias y agroindustriales con mayor nivel de facturación, además de incluir proyectos de inversión superiores a los $30 millones.
Desde la entidad subrayaron que el espíritu del régimen es incentivar la inversión mediana, por lo que no debería circunscribirse solo a emprendimientos pequeños. En esa línea, sostienen que incorporar inversiones de mayor escala permitiría potenciar encadenamientos productivos, fortalecer la generación de empleo formal y mejorar la capacidad exportadora del sector.
El CAA informó además que solicitó una sesión informativa en el Senado de la Nación para exponer estos puntos y avanzar hacia una ley con verdadero alcance federal, capaz de promover la producción y las exportaciones. Según indicaron, las modificaciones propuestas ya contaban con consenso del Poder Ejecutivo en 2024, por lo que buscan ahora construir respaldo político en el Congreso antes de que el proyecto avance en su tratamiento parlamentario.
El debate por el RIMI se inscribe en una discusión más amplia sobre competitividad, cambios laborales y reactivación del empleo formal. Para el Consejo Agroindustrial, ampliar los incentivos a las inversiones medianas resulta estratégico para sostener la capacidad productiva y exportadora de uno de los principales generadores de divisas del país, en un contexto donde la inversión privada aparece como un motor clave para la recuperación económica.