26 May, 2026
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Efecto Venezuela: el Gobierno y los inversores se inquietan por el precio del petróleo y miden el impacto en Vaca Muerta

Efecto Venezuela: el Gobierno y los inversores se inquietan por el precio del petróleo y miden el impacto en Vaca Muerta

El operativo mediante el cual Estados Unidos capturó y desplazó del poder a Nicolás Maduro en Venezuela no solo supone un punto de inflexión geopolítico, sino que también encendió señales de alerta en el plano económico. Las mayores inquietudes se concentran en el sector energético, un ámbito sensible en el que Argentina exhibió un fuerte crecimiento exportador en los últimos meses.

Entre enero y noviembre, la balanza comercial energética argentina registró un superávit de US$6911 millones, un incremento del 43% interanual, según la consultora Economía y Energía. Por eso, los analistas locales siguen de cerca las consecuencias que podría tener el reordenamiento del mapa petrolero internacional.

Volatilidad en el corto plazo y dudas hacia adelante

Especialistas del sector, empresas y funcionarios coinciden en que el primer impacto se manifestará a través de episodios de volatilidad, típicos de los períodos de transición política y económica. Todavía no está claro cómo evolucionará la recuperación de la producción petrolera venezolana ni cuál será la reacción de la oferta y la demanda global.

Como gesto inicial, Donald Trump anunció que el gobierno provisional encabezado por Delcy Rodríguez entregará a Estados Unidos entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. El movimiento es significativo: Venezuela posee las mayores reservas de crudo del planeta, con 303.000 millones de barriles, equivalentes a una quinta parte del total mundial.

Sin embargo, su producción actual es inferior al millón de barriles diarios debido al deterioro de la infraestructura energética. Trump prometió invertir para reconstruirla, aunque la meta es a muy largo plazo. La consultora Rystad Energy estima que Venezuela necesitará US$183.000 millones a partir de 2026 para alcanzar una producción diaria de 3 millones de barriles recién hacia 2040.

Una reacción inicial en los precios del crudo

El movimiento geopolítico ya tuvo repercusiones en el Brent, que ronda los US$60 por barril. Tras el operativo, el precio tuvo una suba inicial para luego retomar la tendencia bajista que se observa desde hace años. En 2024, el Brent promedió US$80 y en 2025 se ubicó por encima de los US$60, lo que refleja una caída anual cercana al 20%.

Para el mediano o largo plazo, las proyecciones indican un descenso adicional de los precios hacia niveles cercanos a los US$55, especialmente si aumenta la oferta global.

Cómo puede impactar en Vaca Muerta

En Argentina, la posible caída del precio internacional genera evaluaciones cruzadas. La consultora Paspartú advierte que si en el corto plazo la incertidumbre impulsa una suba del crudo, podrían acelerarse inversiones en Vaca Muerta. Pero si el Brent desciende en el mediano plazo, el ritmo inversor podría desacelerarse.

El sector energético local es clave: en noviembre, la producción nacional alcanzó los 857.700 barriles diarios de petróleo y 122,3 millones de metros cúbicos de gas. Cerca del 70% proviene de Vaca Muerta.

Desde el Gobierno destacan que el shale argentino puede sostener su competitividad mientras el crudo se mantenga por encima de los US$40 por barril. “Si el precio no baja de ese nivel, el futuro de Vaca Muerta es brillante”, señaló un funcionario especializado. El crudo pesado venezolano requiere precios cercanos a los US$80 para ser rentable, lo que diferencia aún más ambas estructuras productivas.

Aun así, en el Ejecutivo reconocen preocupación por los bajos precios para el petróleo convencional, motivo por el cual se acordó con Neuquén, Chubut y Santa Cruz la eliminación de retenciones, medida que se implementará formalmente en enero.

La visión de las petroleras

Las empresas del sector coinciden en que el panorama será desafiante. Si bien no esperan un giro inmediato y contundente en el mercado global, sí prevén presiones adicionales sobre la competitividad. Con una probable baja de precios en los próximos meses, advierten que la Argentina opera con costos entre 25% y 30% superiores a los de Estados Unidos.

“Si el precio baja, hay menos margen y menos inversión. La cadena completa se resiente. Por ahora estamos bien, pero si baja la rentabilidad, simplemente tenés que esperar más tiempo”, señaló una compañía líder del sector.

Las firmas también anticipan que la recuperación productiva de Venezuela será lenta. Calculan un período de estabilización de cuatro a cinco años debido al mal estado de la infraestructura y a la magnitud de las inversiones necesarias.