La industria sigue sin recuperarse: en algunos sectores la actividad está 30% por debajo de 2022
La actividad industrial argentina volvió a mostrar señales de debilidad durante mayo y profundizó un escenario que preocupa al sector productivo. Según el último informe de coyuntura elaborado por la Unión Industrial Argentina (UIA), la producción registró una caída mensual del 0,8% y un retroceso interanual del 5%, reflejando que la recuperación económica aún no logra consolidarse en gran parte de la industria.
El relevamiento, realizado a partir de indicadores de consumo de energía eléctrica, demanda industrial y consultas a referentes empresariales, señala que si bien algunos sectores mostraron mejoras puntuales respecto de abril, el panorama general continúa marcado por bajos niveles de actividad.

Uno de los rubros que evidenció cierta recuperación mensual fue el vinculado a la construcción. Los despachos de cemento crecieron 3,5% respecto de abril y el Índice Construya avanzó 1,9%. Sin embargo, la comparación con años anteriores muestra una realidad muy diferente. Durante los primeros cinco meses del año, los despachos de cemento acumulan una caída del 23% respecto de 2022, mientras que el Índice Construya se ubica un 30% por debajo de aquel período.
La industria automotriz también registró una mejora mensual del 2,2%, aunque sigue siendo uno de los sectores más afectados en la comparación anual. En el acumulado de 2026, la producción de vehículos se encuentra un 19,3% por debajo de los niveles registrados durante el mismo período de 2025.

En contraste, otros indicadores continuaron mostrando resultados negativos. La demanda de energía eléctrica de los grandes usuarios industriales cayó 2,1% respecto del mes anterior, mientras que la actividad metalmecánica retrocedió 1,4%.
A ello se suma la baja en el patentamiento de maquinaria industrial, que registró una caída mensual del 11,2%. Desde la UIA señalaron que los niveles actuales se encuentran incluso por debajo de los observados tanto en 2025 como en 2022, lo que refleja la cautela de las empresas a la hora de invertir y ampliar su capacidad productiva.

El frente externo tampoco mostró señales alentadoras. Las exportaciones hacia Brasil, principal socio comercial de Argentina, disminuyeron 7% durante mayo debido a una menor venta de automóviles, productos primarios y derivados de la molienda.
Por su parte, la liquidación de divisas del complejo agroindustrial descendió 6,2% respecto de abril. Si bien la comparación interanual refleja una baja del 11,7%, la caída es aún más pronunciada cuando se la contrasta con 2022, alcanzando un retroceso del 32,5%.

Desde la UIA advirtieron que los datos reflejan una dinámica heterogénea, con mejoras aisladas que todavía no logran revertir la tendencia general de bajo nivel productivo. El informe muestra que, más allá de algunos repuntes mensuales, gran parte de la industria continúa operando por debajo de su potencial y lejos de los niveles de actividad registrados hace apenas tres años.
En este contexto, los empresarios mantienen la preocupación por la evolución del mercado interno, la caída de la inversión y la pérdida de competitividad, factores que siguen condicionando la recuperación de uno de los principales motores de la economía argentina.