Alerta en la apicultura: riesgo de una plaga que amenaza a las colmenas
Especialistas del sector apícola difundieron una serie de recomendaciones técnicas destinadas a productores de Santiago del Estero para prevenir el posible ingreso del Pequeño Escarabajo de la Colmena (PEC), un parásito que representa una amenaza sanitaria y económica para la producción apícola.
El insecto, identificado científicamente como Aethina tumida, es originario de África y puede provocar graves daños en las colmenas. Aunque hasta el momento no existen registros oficiales de su presencia en Argentina, su detección en países vecinos como Brasil, Bolivia y Paraguay incrementa el nivel de alerta para el territorio nacional.

El Pequeño Escarabajo de la Colmena afecta directamente a las abejas y a los productos que elaboran. Tanto los adultos como las larvas atacan el polen almacenado en la colmena, el nido de cría y productos como cera, miel y jalea real.
Según los especialistas, las heces del parásito generan procesos de fermentación que deterioran los alimentos de la colmena, provocan el abandono de las mismas por parte de las abejas y pueden derivar en el colapso total de la colonia.

Además de los daños sanitarios, la introducción de esta plaga podría obligar a modificar las prácticas de manejo apícola, reforzar las normativas de comercialización y ocasionar pérdidas económicas significativas para los productores del país.
La presencia confirmada del PEC en países limítrofes refuerza la necesidad de mantener una vigilancia activa sobre el estado sanitario de los apiarios. Ante este escenario, el Gobierno nacional y los organismos competentes avanzan en un plan de contingencia que contempla acciones de monitoreo y difusión de medidas preventivas para el sector.

Recomendaciones para los apicultores
Entre las principales medidas de prevención se aconseja a los productores:
- Mantener colmenas fuertes y en buen estado sanitario.
- Implementar un manejo sanitario adecuado y controles periódicos.
- Realizar el recambio periódico de reinas y cuadros.
- Revisar minuciosamente el material apícola para detectar posibles signos de presencia del parásito.
- Evitar el almacenamiento prolongado de alzas llenas de miel.
Los técnicos remarcaron que una detección temprana es fundamental para evitar la propagación del insecto y minimizar el impacto sobre la producción apícola regional.

En caso de detectar ejemplares sospechosos del Pequeño Escarabajo de la Colmena, se recomienda comunicar de inmediato la situación a las autoridades sanitarias correspondientes, como el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) o el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).
La prevención, el monitoreo constante y la rápida notificación ante cualquier sospecha son claves para resguardar la sanidad de las colmenas y proteger una actividad productiva de gran importancia para Santiago del Estero.
Para consultas y mayor información técnica, los apicultores pueden comunicarse con el Técnico Apícola Universitario Francisco Altamiranda al teléfono 3843 434143.