Argentina pierde el liderazgo mundial en molienda de soja y cae al tercer puesto
Argentina dejó de ser el principal referente mundial en capacidad de molienda de soja y cayó al tercer lugar entre los mayores exportadores, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).
El estudio, elaborado por Matías Contardi, Bruno Ferrari, Emilce Terré y Julio Calzada, señala que el país fue superado primero por Estados Unidos y luego por Brasil, en un escenario marcado por el crecimiento sostenido de la industria en esos países y el estancamiento local.
Durante décadas, Argentina había logrado posicionarse como líder global gracias a un fuerte desarrollo de su complejo agroindustrial, especialmente en el Gran Rosario, donde se concentra la mayor parte de las plantas procesadoras y puertos exportadores.
Ese liderazgo se consolidó hacia 2011, cuando el país alcanzó el primer puesto mundial en capacidad instalada de procesamiento de soja, impulsado por importantes inversiones en infraestructura, la desregulación portuaria de los años 90 y el desarrollo de la Hidrovía Paraguay-Paraná, clave para la competitividad exportadora.
Sin embargo, esa posición comenzó a debilitarse con el paso del tiempo. Aunque la industria local mantuvo altos niveles de capacidad, operó en promedio al 60% de su potencial, en parte debido a una oferta insuficiente de soja y a factores que desincentivaron la producción, como la carga impositiva sobre el sector.
El techo de capacidad se alcanzó en 2020, con más de 68 millones de toneladas anuales, pero desde entonces el crecimiento se detuvo e incluso registró una leve retracción.
En paralelo, tanto Estados Unidos como Brasil avanzaron con inversiones sostenidas en su industria aceitera, acompañadas por una mayor disponibilidad de materia prima. En la última década, la capacidad de procesamiento creció a un ritmo promedio del 4% anual en Estados Unidos y del 1,9% en Brasil.
Como resultado de esta dinámica, Argentina quedó en segundo lugar en 2024 y descendió al tercer puesto en 2025, marcando un cambio estructural en el mapa global del negocio sojero.
Cambio de paradigma en la demanda
El informe también advierte sobre una transformación profunda en el mercado global. Si bien durante años el principal motor de la soja fue la producción de proteína animal, especialmente por la demanda de países como China, actualmente el foco se desplazó hacia los biocombustibles.
Este nuevo escenario impulsa inversiones en países que buscan ampliar su capacidad industrial para abastecer la producción de energía renovable, una tendencia que favorece a Estados Unidos y Brasil y plantea nuevos desafíos para Argentina.
En este contexto, el país enfrenta el reto de recuperar competitividad en un mercado cada vez más dinámico, donde la capacidad de adaptación a las nuevas demandas globales será clave para sostener su rol histórico como potencia agroexportadora.