31 July, 2026
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Persiste la alerta por la chicharrita del maíz: el NOA mantiene altos niveles

Persiste la alerta por la chicharrita del maíz: el NOA mantiene altos niveles

El 46° Informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis encendió una señal de alerta para las provincias del Noroeste Argentino (NOA), entre ellas Santiago del Estero, al confirmar que las bajas temperaturas registradas hasta el momento no fueron suficientes para reducir de manera significativa las poblaciones de la chicharrita del maíz, principal vector del complejo de enfermedades que afecta al cultivo.

El relevamiento, correspondiente al período comprendido entre el 1 y el 16 de julio de 2026, contó con el aporte del INTA Quimilí a través de las Agencias de Extensión Rural de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sachayoj, cuyos datos forman parte de la Red Nacional de Monitoreo.

Los resultados muestran que en las regiones endémicas del NOA y NEA la presencia de Dalbulus maidis continúa siendo muy elevada. El insecto fue detectado en más del 90% de las localidades monitoreadas y el 75% de ellas registró las categorías más altas de abundancia, con más de 100 adultos por trampa. En contraste, las regiones Centro-Norte, Litoral y Centro Sur evidenciaron una importante disminución en las capturas, aunque el vector sigue presente en gran parte de esas zonas.

En el caso particular del NOA, donde la mitad de las trampas se encontraba instalada en lotes de maíz en estado de madurez fisiológica (R6), se observó una reducción en el promedio de adultos capturados. Sin embargo, los niveles poblacionales continúan siendo preocupantes: el 86% de las localidades relevadas superó los 100 adultos por trampa, lo que mantiene el escenario bajo vigilancia de cara a la próxima campaña agrícola.

Para Santiago del Estero, donde se ubican varios de los puntos de monitoreo del informe, estos resultados refuerzan la necesidad de sostener un seguimiento permanente de la plaga. Los especialistas remarcan que el monitoreo sistemático debe continuar incluso durante las etapas finales de cosecha de los maíces tardíos, ya que permite conocer la dinámica poblacional del insecto y anticipar posibles riesgos para la próxima siembra.

Otro aspecto clave señalado en el informe es la presencia de plantas voluntarias de maíz en lotes cosechados. Estos ejemplares funcionan como un “puente verde”, favoreciendo la supervivencia de la chicharrita entre campañas y facilitando la continuidad del ciclo epidemiológico. Por ello, el monitoreo y manejo de estos hospederos resulta estratégico para detectar focos de persistencia y estimar las poblaciones remanentes del vector.

Ante este escenario, los técnicos advierten que las actuales “luces amarillas” obligan a evaluar estrategias complementarias de manejo que permitan reducir la abundancia de Dalbulus maidis, especialmente si las condiciones ambientales continúan sin favorecer una disminución natural de sus poblaciones.

El informe destaca que la vigilancia permanente y el trabajo coordinado entre instituciones y productores serán fundamentales para minimizar el impacto de esta plaga y proteger la producción de maíz en Santiago del Estero y en todo el NOA durante la próxima campaña.