21 September, 2026
Destacadas Economía

Seis de cada diez argentinos se endeudaron para afrontar gastos básicos

Seis de cada diez argentinos se endeudaron para afrontar gastos básicos

La dificultad para llegar a fin de mes continúa marcando la realidad económica de los hogares argentinos. Según el Monitor de Opinión Pública (MOP) de agosto, elaborado por Zentrix Consultora, el 60,2% de los encuestados tomó alguna deuda o crédito durante los últimos seis meses, principalmente para cubrir necesidades esenciales como alimentos, salud, tarifas y servicios.

El relevamiento también expone el deterioro de la capacidad de gasto: el 65% de los argentinos se queda sin ingresos antes del día 20, mientras que el 44,4% no supera el día 15 y el 12,2% agota sus recursos antes del día 5.

La situación presenta diferencias marcadas según el nivel socioeconómico y la edad. En la clase baja, el 87,6% se queda sin ingresos antes del día 20, frente al 7,3% de la clase alta. Entre los jóvenes de 18 a 39 años, en tanto, la proporción alcanza el 83,3%, mientras que entre los mayores de 60 años se ubica en el 60,3%.La falta de ingresos suficientes tiene una consecuencia directa sobre el endeudamiento de los hogares. El informe indica que el 70,2% de las personas de clase baja tomó alguna deuda en los últimos seis meses, porcentaje que llega al 67,1% entre los jóvenes de 18 a 39 años.

El destino de esos compromisos refleja las dificultades para sostener el consumo cotidiano. Entre quienes se endeudaron, el 55,6% lo hizo para cubrir gastos de alimentos y salud, mientras que otro 20,4% recurrió al crédito para pagar tarifas y servicios. En los sectores de menores ingresos, la suma de ambos motivos supera el 85%. En la clase alta, en cambio, representa menos del 60%, con una distribución más equilibrada hacia la adquisición de bienes durables.

Los datos muestran así que, para una parte importante de la población, el crédito funciona como una herramienta para afrontar gastos indispensables, antes que como una vía para financiar compras no esenciales.La evaluación de la economía nacional continúa siendo mayoritariamente negativa, aunque el relevamiento registra una mejora respecto de julio. En agosto, el 59,4% de los consultados calificó la situación económica del país como mala o muy mala, frente al 61,8% del mes anterior. La percepción negativa alcanza casi al 75% en la clase baja.

También se observó una variación en la evaluación de la economía personal: la mirada positiva pasó del 27,2% en julio al 29,8% en agosto. El informe destaca que la mejora se registró tanto en la percepción individual como en la valoración de la economía nacional, dos dimensiones que no necesariamente evolucionan de manera conjunta. Sin embargo, esa variación convive con dificultades concretas para sostener el consumo y afrontar los compromisos mensuales.

La distancia entre los indicadores oficiales y la percepción de los hogares continúa siendo otro de los puntos destacados del estudio. El 65,8% de los encuestados considera que el índice de inflación publicado por el INDEC no refleja los aumentos de precios que experimenta en su vida cotidiana. A su vez, el 81,2% sostiene que su salario no le gana a la inflación.

Esta percepción atraviesa distintas identificaciones políticas. Incluso entre quienes votaron al oficialismo en 2025, el 61,2% considera que sus ingresos no le ganan a la inflación. Según el relevamiento, la diferencia aparece en la interpretación de esa situación: entre esos votantes, el desfasaje salarial es asociado con un costo transitorio y con la expectativa de una mejora futura.

El ranking de las principales preocupaciones sociales registró un cambio durante agosto. Por primera vez en varios meses, la corrupción dejó de ocupar el primer puesto y pasó al cuarto lugar. Los ingresos y salarios encabezan ahora las inquietudes, con el 50,1%, seguidos por la incertidumbre económica, con el 49,8%, y el desempleo, con el 40,9%. La inflación quedó en el último lugar entre las diez opciones relevadas, con el 12,7%.

El ordenamiento refleja un desplazamiento de la preocupación: el foco aparece cada vez más puesto en la capacidad del ingreso familiar para sostener los gastos cotidianos y en la estabilidad laboral.

El informe de agosto también retoma los resultados de julio, cuando el 86,6% de los jóvenes necesitaba dos o más empleos para llegar a fin de mes.  Leídos en conjunto, ambos relevamientos describen una situación en la que una parte de la población combina trabajo adicional y endeudamiento para sostener su nivel de vida.

La presión sobre los ingresos, el recurso al crédito para pagar necesidades básicas y la preocupación por el empleo aparecen como elementos relacionados, especialmente entre los jóvenes y los sectores de menores recursos. En ese contexto, la leve mejora en las percepciones económicas convive con una realidad material que continúa condicionando a los hogares.

Los resultados de Zentrix Consultora para agosto dejan planteado un escenario en el que la expectativa de recuperación coexiste con dificultades persistentes para llegar a mitad de mes, cubrir gastos esenciales y sostener el poder adquisitivo.