29 September, 2026
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Drones, satélites e inteligencia artificial: nuevas herramientas para medir la biomasa del monte nativo

Drones, satélites e inteligencia artificial: nuevas herramientas para medir la biomasa del monte nativo

En el Campo Experimental del INTA se completó con éxito un trabajo de relevamiento a campo destinado a calibrar modelos de estimación de biomasa y volumen leñoso en el monte nativo del Chaco semiárido. La iniciativa es desarrollada de manera conjunta por el INTA Santiago del Estero, Ovis 21 y Ruuts, y busca avanzar hacia mediciones más precisas de los recursos forestales y cumplir con estándares internacionales de monitoreo de carbono.

El trabajo integra tecnología de vehículos aéreos no tripulados, información satelital e inteligencia artificial con un riguroso inventario forestal realizado directamente en el terreno. La iniciativa se orienta a estándares internacionales de proyectos de revegetación, entre ellos el VM0047, y procura generar herramientas que permitan mejorar la evaluación de la biomasa y del volumen leñoso en los ambientes del Chaco semiárido.

Para la etapa de campo, los equipos técnicos especialistas realizaron vuelos con drones y llevaron adelante un inventario forestal que comprendió 45 parcelas circulares de 1.000 metros cuadrados cada una, con un radio de 17,84 metros.

Sobre estas mismas unidades de muestreo se obtuvieron posteriormente las métricas derivadas de las imágenes aéreas, con el objetivo de contrastar la información registrada en el terreno con los datos generados mediante diferentes tecnologías de observación.

El procesamiento contempla cuatro fuentes de información complementarias: el modelo de altura de dosel (CHM) generado a partir del vuelo realizado con drones, imágenes de alta resolución Apollo, información proveniente de Sentinel-2 y un modelo satelital basado en embeddings de AlphaEarth. La combinación de estas fuentes permitirá analizar hasta qué punto las distintas herramientas pueden contribuir a estimar de manera más eficiente y precisa la biomasa y el volumen de la vegetación leñosa.

Uno de los aspectos centrales del trabajo es el procesamiento automatizado de las métricas obtenidas mediante los drones. Sobre las mismas parcelas utilizadas para el inventario se calcularon 42 descriptores del modelo de altura de dosel, con una resolución de 10 centímetros por píxel.

Esta información aporta una caracterización detallada de la estructura de la vegetación y constituye uno de los insumos que posteriormente serán contrastados con los datos obtenidos mediante las plataformas satelitales.

El objetivo es avanzar en modelos de estimación que permitan relacionar las mediciones directas realizadas en el monte con información obtenida de manera remota. De esta manera, la tecnología puede convertirse en una herramienta complementaria para el monitoreo de superficies forestales y para el seguimiento de cambios en la vegetación.

Para determinar la biomasa y el volumen del monte se consideran los diferentes componentes de la vegetación relevada. En el caso de los individuos arbóreos con un diámetro a la altura del pecho (DAP) superior a 5 centímetros, los datos se procesan mediante ecuaciones alométricas desarrolladas por Sato et al. (2015), incorporando además la densidad específica de la madera correspondiente a cada especie relevada.

Los arbustos, por su parte, fueron registrados en subparcelas de menor escala, de 12,57 metros cuadrados. Para su cubicación se aplicaron las ecuaciones desarrolladas por Conti et al. (2013), tomando como referencia las dimensiones de la copa. La integración de ambos componentes —árboles y arbustos— permite obtener un valor consolidado de biomasa y volumen para cada una de las parcelas estudiadas.

El trabajo representa una articulación entre el conocimiento generado mediante el relevamiento forestal tradicional y nuevas herramientas de observación y procesamiento de datos. Los vuelos con drones permiten obtener información de alta resolución sobre la estructura del dosel, mientras que las imágenes satelitales amplían la capacidad de observación sobre superficies mayores.

A estos recursos se suma el procesamiento automatizado de información y el uso de modelos basados en inteligencia artificial, que permiten explorar nuevas formas de relacionar las características observadas en el terreno con información obtenida desde plataformas aéreas y satelitales.

La calibración de estos modelos resulta especialmente relevante para avanzar hacia metodologías de monitoreo que puedan responder a estándares internacionales y, al mismo tiempo, mejorar el conocimiento sobre los recursos forestales del Chaco semiárido.

El equipo que llevó adelante el relevamiento está integrado por el Ing. Agr. Gabriel Abdo y los ingenieros forestales Jorge Marcelo Navall, Bernardo Ferraris y Gonzalo de Bedia, junto con Rodrigo Martín Ibáñez y Aldo Javier Chávez.

Los resultados obtenidos serán presentados posteriormente mediante publicaciones en medios especializados y en espacios de intercambio técnico-práctico destinados a los sectores productivo y científico.

La experiencia abre así una nueva instancia para evaluar el potencial de drones, imágenes satelitales e inteligencia artificial como herramientas para el conocimiento y monitoreo del monte nativo, con especial atención a la estimación de biomasa y volumen leñoso y a la generación de información útil para proyectos vinculados con el carbono y la restauración de los ecosistemas.