La chicharrita del maíz disminuyó en el país
El 52.º Informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis registró una importante reducción de las poblaciones de la plaga durante la primera mitad de octubre. En el NEA, el 67 % de las localidades relevadas no detectó su presencia. Sin embargo, los especialistas advierten que es fundamental sostener la vigilancia para prevenir posibles daños en los cultivos.
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis publicó su 52.º informe, que refleja una marcada disminución de las poblaciones de chicharritas en las cinco regiones maiceras de la Argentina. De acuerdo con los datos relevados, las abundantes lluvias y las grandes amplitudes térmicas registradas durante la primera mitad de octubre favorecieron una nueva retracción de la plaga, con condiciones más favorables que las observadas durante el mismo período del año pasado, especialmente en las zonas endémicas del NOA y NEA.
El informe también reúne datos aportados por el INTA Quimilí a través de las Agencias de Extensión Rural (AER) de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sachayoj, que contribuyen al seguimiento de la situación en la región.
A pesar de este escenario alentador, los especialistas remarcan que no se debe bajar la guardia. La epifitia registrada durante la campaña agrícola 2023/24, que provocó pérdidas cercanas al 20 % de la producción, dejó en evidencia la importancia de mantener medidas preventivas y un monitoreo constante.
Desde la Red Nacional de Monitoreo insisten en la necesidad de realizar un seguimiento activo y sistemático de Dalbulus maidis. La detección temprana permite conocer la evolución de las poblaciones y definir estrategias de manejo oportunas ante una eventual aparición del vector.
Entre las principales recomendaciones se encuentra la eliminación de los maíces voluntarios, conocidos como «maíces guachos», para evitar el denominado «puente verde», que permite al vector y a los patógenos asociados sobrevivir entre una campaña agrícola y la siguiente.
Además, se aconseja monitorear frecuentemente los lotes sembrados con maíz de primera desde la emergencia del cultivo. Esta práctica resulta clave para detectar a tiempo la presencia de la chicharrita y reducir las posibilidades de que provoque daños importantes en la producción.
En la región del NEA, los resultados del relevamiento muestran una situación favorable. El 67 % de las localidades evaluadas registró ausencia de Dalbulus maidis, mientras que el 25 % presentó la categoría de menor presencia.

La localidad de Lilo Viejo, en Santiago del Estero, registró la mayor abundancia de la región, con 16 adultos por trampa. Sin embargo, el promedio de capturas fue de 1,18 adultos por trampa, frente a los 6,85 registrados en el informe anterior y los 3,83 correspondientes al mismo período del año pasado.
Estos valores reflejan una disminución significativa de las capturas y un panorama más favorable para la producción maicera. No obstante, la situación requiere seguimiento, ya que la presencia de la plaga puede variar según las condiciones ambientales y la disponibilidad de cultivos hospedantes.
Los resultados del 52.º informe muestran una evolución positiva de la situación en las principales regiones maiceras del país. Sin embargo, los especialistas advierten que la disminución de las poblaciones no significa que se deba interrumpir el seguimiento.
El monitoreo periódico, la eliminación de los maíces voluntarios y la vigilancia de los lotes desde la emergencia del cultivo siguen siendo herramientas esenciales para anticiparse a posibles incrementos de la plaga y tomar decisiones de manejo a tiempo.
El informe completo de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis puede consultarse con el detalle de las localidades relevadas y los datos de infectividad, información que permite conocer mejor la situación y acompañar las decisiones de los productores.
Aunque las condiciones actuales son más favorables que las del año pasado, la prevención y el monitoreo continuo siguen siendo fundamentales para proteger los cultivos y reducir el riesgo de nuevas pérdidas productivas.