5 November, 2026
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Las empresas enfrentan un nuevo desafío: adaptar los beneficios laborales a las necesidades de cada trabajador

Las empresas enfrentan un nuevo desafío: adaptar los beneficios laborales a las necesidades de cada trabajador

Las expectativas de los trabajadores argentinos están cambiando y las empresas enfrentan el desafío de adaptar sus propuestas laborales a las necesidades de cada persona. La flexibilidad, que hasta hace algunos años estaba asociada principalmente con la posibilidad de trabajar desde casa, ahora incluye otros aspectos como la autonomía, la organización del tiempo y los beneficios personalizados.

Así lo señala el informe “La Experiencia Laboral 2026 en Argentina: Ganar bien, vivir mejor y crecer sin renunciar”, elaborado por WeWork, que muestra una creciente distancia entre las prestaciones que ofrecen las organizaciones y lo que esperan sus colaboradores.

Según el relevamiento, el 39% de los encuestados considera que los beneficios actuales no responden en absoluto a sus necesidades individuales, mientras que otro 36% sostiene que solo lo hacen parcialmente. Los datos reflejan que las propuestas estandarizadas pierden efectividad frente a un mercado laboral que demanda respuestas más específicas.

La importancia de esta transformación también aparece en la percepción de las propias organizaciones: el 100% de los participantes considera importante o muy importante ofrecer beneficios adaptados a la realidad de cada trabajador. La cifra representa un incremento de siete puntos porcentuales respecto del estudio realizado en 2024.

Las preferencias, además, presentan diferencias generacionales. Mientras los Baby Boomers y la Generación X priorizan los incentivos económicos a largo plazo, los Millennials y la Generación Z valoran especialmente la flexibilidad, la autonomía y la posibilidad de administrar sus propios tiempos.

El impacto de estas políticas también se refleja en la permanencia dentro de las empresas. El 84,6% de los encuestados considera que contar con un programa de beneficios adecuado es un factor decisivo para continuar en una organización. El dato adquiere relevancia frente a la rotación laboral: en una investigación anterior, el 72% de los trabajadores argentinos registraba menos de tres años de antigüedad en su empleo actual.

Otro de los cambios importantes está relacionado con la presencialidad. El regreso a las oficinas continúa generando tensiones entre las expectativas de los empleados y las decisiones de las compañías. En el conjunto de América Latina, que incluye Argentina, México, Colombia, Perú y Chile, el 51% de los consultados identifica la falta de atractivos concretos en los espacios físicos como la principal barrera para abandonar la modalidad remota.

Las cifras muestran, además, una evolución en los esquemas de trabajo. La presencialidad total pasó de representar aproximadamente el 16% en 2023 al 48% en 2025, pero descendió al 36,88% en 2026.

En Argentina, la asistencia diaria a las oficinas alcanza apenas el 25,75%, mientras que el modelo híbrido concentra al 51,49% de los trabajadores. De esta manera, el país presenta una marcada preferencia por combinar las jornadas presenciales con el trabajo remoto.

Para Diego Kexel, General Manager de WeWork Latinoamérica, el desafío no consiste simplemente en exigir que los empleados regresen a las oficinas, sino en ofrecer espacios que representen una mejora concreta en su experiencia cotidiana.

“Volver a la oficina tiene que representar una mejora tangible en términos de confort cotidiano”, sostuvo.

El ejecutivo también advirtió sobre las dificultades que todavía presentan muchos espacios laborales. Según los datos citados en el informe, el 47% de los colaboradores tiene problemas para concentrarse debido al ruido, mientras que más de un tercio señala limitaciones relacionadas con la ergonomía y la infraestructura básica.

En ese contexto, Kexel planteó la necesidad de incorporar nuevas herramientas tecnológicas y de inteligencia artificial para mejorar la productividad y el bienestar de los equipos.

El escenario plantea un cambio en la relación entre empresas y trabajadores: ya no alcanza con ofrecer un salario competitivo o cierta flexibilidad horaria. La personalización de los beneficios, las condiciones del espacio laboral y la posibilidad de equilibrar la vida personal con el desarrollo profesional se consolidan como factores centrales para atraer y retener talento.