30 June, 2026
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Advierten que la competitividad de la harina de soja argentina está en riesgo frente al avance de Brasil

Advierten que la competitividad de la harina de soja argentina está en riesgo frente al avance de Brasil

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) encendió luces de alerta sobre la competitividad del principal producto de exportación del agro argentino: la harina de soja. Según el análisis elaborado por Ana Rubicondi, Franco Pennino, Matías Contardi y Emilce Terre, Brasil acorta cada vez más la distancia con Argentina en el mercado internacional.

De acuerdo con las proyecciones para el primer semestre de 2026, Brasil exportaría más de 12,3 millones de toneladas de harina de soja, muy cerca de las 13,3 millones estimadas para Argentina. La diferencia, que históricamente fue amplia, se reduce de manera sostenida: mientras en 2021 la brecha era del 86%, actualmente se ubicaría en torno al 8%.

El principal factor detrás de este cambio es el fuerte crecimiento de la industria de procesamiento en Brasil, que en 2025 alcanzó un récord de 58,7 millones de toneladas de soja industrializadas, un 22,8% más que en 2021. En contraste, la molienda argentina se mantiene prácticamente estancada.

Además, la política de promoción del biodiesel en el país vecino impulsa la demanda de aceite de soja, lo que genera una mayor oferta de harina como subproducto y mejora la competitividad brasileña en los mercados internacionales.

El rol clave del aceite en el negocio

El informe también destaca un cambio estructural en la composición de los ingresos de la industria. En Chicago, el aceite de soja explica actualmente el 55% del ingreso industrial, el nivel más alto registrado históricamente y 17 puntos porcentuales por encima del promedio.

Este fenómeno está vinculado tanto a la promoción de biocombustibles en Estados Unidos como a la evolución reciente del mercado energético global. Tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para avanzar en una tregua que incluye la reapertura del estrecho de Ormuz, el precio del petróleo Brent cayó por debajo de los US$80 por barril, arrastrando a la baja al aceite de soja en las últimas semanas.

Sin embargo, pese a la corrección, el aceite mantiene niveles elevados: en Argentina, la cotización FOB superó los US$1100 por tonelada durante los últimos meses, ubicándose como una de las más altas de la última década.

En paralelo, la harina de soja muestra una tendencia opuesta. Sus precios internacionales cayeron cerca de un 10% desde mayo, presionados por la abundante oferta global y la liquidación de posiciones en el mercado de Chicago.

Como resultado, cerca del 50% del poder de compra de la industria en Argentina depende actualmente del precio del aceite, lo que genera mayor volatilidad y limita la capacidad de pago por la materia prima.

En el mercado local, la soja se negocia en torno a los $465.000 por tonelada, apenas por encima del promedio de mayo en términos nominales, aunque sin mejoras reales al descontar la inflación. En las últimas cuatro semanas, el poder de compra industrial se redujo un 4,5%.

Maíz: cosecha en marcha y precios en baja

En paralelo, el mercado de maíz muestra un escenario de mayor oferta y precios en retroceso. La cosecha nacional avanza sobre el 58% del área, en línea con el promedio de los últimos años, aunque con demoras puntuales por condiciones climáticas húmedas.

La trilla del maíz tardío se concentra en la zona núcleo, mientras que en Córdoba ya comenzó con mayor intensidad. A nivel general, el estado de los cultivos es mayormente “bueno”, con regiones que alcanzan condiciones “muy buenas”.

En el plano internacional, los precios del cereal también se debilitan. La curva de futuros muestra valores en niveles previos al conflicto en el estrecho de Ormuz, reflejando expectativas de una oferta más holgada.

Entre los factores que explican esta tendencia se destacan la fuerte producción sudamericana, el buen estado de los cultivos en Estados Unidos y la salida de fondos especulativos del mercado, que redujeron su posición comprada en un 95% en pocas semanas.

No obstante, algunos elementos podrían poner un piso a los precios, como la reducción del área sembrada en Estados Unidos para la campaña 2026/27.

Panorama agrícola con señales mixtas

En Brasil, la cosecha de maíz safrinha —la principal del país— recién comienza, con avances iniciales pero rendimientos dispares según la región.

En Argentina, en tanto, la siembra de trigo avanza con buen ritmo y ya alcanza el 44% del área proyectada, favorecida por adecuados niveles de humedad en los suelos, aunque con cierta cautela por parte de los productores ante la incertidumbre económica.

En este contexto, el informe de la BCR advierte sobre un escenario desafiante para el complejo sojero argentino, donde la creciente competencia de Brasil y los cambios en la dinámica global del mercado obligan a repensar estrategias para sostener la competitividad del sector.