Cae la confianza en el Gobierno y marca su nivel más bajo desde 2023
La confianza en el Gobierno nacional volvió a retroceder en marzo y acumula ya tres meses consecutivos de caída, según el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella. El indicador se ubicó en 2,30 puntos, lo que representa una baja del 3,5% respecto de febrero y el nivel más bajo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.
El informe, que se realiza de manera mensual desde 2001, muestra una tendencia descendente sostenida desde el comienzo de 2026. En enero el índice cayó 2,8%, en febrero 0,6% y en marzo 3,5%, acumulando una contracción del 6,5% en lo que va del año. Con estos valores, el promedio de la actual administración se ubica en 2,43 puntos, en una posición intermedia respecto a gestiones anteriores: por debajo del inicio de Mauricio Macri (2,55) pero por encima del de Alberto Fernández (1,99).

El deterioro del índice no fue homogéneo. Cuatro de los cinco componentes que lo integran registraron caídas. El atributo mejor valorado continúa siendo la honestidad, con 2,73 puntos, aunque también mostró un leve retroceso. La capacidad de gestión descendió con mayor fuerza, mientras que la evaluación general del gobierno y la percepción sobre la preocupación por el interés general concentraron las caídas más pronunciadas. En contraste, la eficiencia fue el único componente que mostró una mejora durante el mes.
Uno de los aspectos más destacados del informe es el cambio en el comportamiento de distintos grupos sociales. Se amplió la brecha de género: mientras los hombres registran un nivel de confianza de 2,60 puntos, las mujeres muestran una caída más marcada, ubicándose en 1,93 puntos. También se modificó la tendencia etaria. Por primera vez desde el inicio del actual gobierno, el segmento de 30 a 49 años lidera la confianza, desplazando a los jóvenes de entre 18 y 29 años, quienes registraron la caída más fuerte del relevamiento.

En el plano territorial, el interior del país continúa mostrando los niveles más altos de confianza, mientras que el mayor retroceso se observó en el Gran Buenos Aires. En cuanto al nivel educativo, los valores más altos se mantienen entre quienes tienen estudios terciarios o universitarios, aunque con leves variaciones.
El informe también refleja una marcada diferencia según las expectativas económicas. Aquellos que creen que la situación del país mejorará en el próximo año presentan niveles de confianza considerablemente más altos que quienes anticipan un escenario negativo, donde el índice cae a valores mínimos.

En conjunto, los datos evidencian un escenario de creciente desgaste en la percepción pública del Gobierno. Si bien los niveles actuales aún se mantienen por encima de registros de gestiones anteriores en momentos críticos, la tendencia descendente y la pérdida de apoyo en segmentos clave, como los jóvenes, plantean un desafío para la administración nacional en los próximos meses.