Competencia desleal en la industria textil
La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) advirtió que la principal amenaza que enfrenta hoy el sector no es la apertura comercial, sino el ingreso de productos importados subfacturados que generan una competencia desleal y profundizan la crisis de la industria nacional.
Desde la entidad remarcaron que la competitividad debe analizarse desde una mirada integral de toda la cadena productiva. El precio final de la indumentaria no surge únicamente del costo industrial textil, sino de la interacción de múltiples eslabones —desde la producción de insumos hasta la comercialización— cada uno con estructuras de costos propias y condicionadas por el contexto macroeconómico. Según FITA, simplificar este análisis conduce a diagnósticos incompletos y a decisiones que pueden agravar los desequilibrios existentes.

En ese sentido, señalaron que las rebajas impositivas y los procesos de desburocratización implementados en los últimos años beneficiaron principalmente a las importaciones, mientras que la producción nacional continúa enfrentando una elevada carga tributaria, altos costos operativos, deficiencias logísticas y dificultades para acceder al financiamiento necesario para sostener la inversión y el empleo.
A esta situación se suma el crecimiento exponencial de plataformas internacionales como Shein y Temu, que comercializan productos sin pagar aranceles, generando una fuerte asimetría competitiva que debilita a toda la cadena productiva local.

Desde FITA enfatizaron que la industria textil argentina siempre compitió y continúa apostando a la integración internacional. Prueba de ello es la reciente firma de una declaración conjunta con sus pares del Mercosur y Europa para avanzar en la implementación del acuerdo birregional, así como la promoción de una negociación sectorial orientada a profundizar la apertura comercial con Estados Unidos.
“El problema actual no es la apertura, sino el ingreso de productos subfacturados que impiden una competencia leal”, subrayaron desde la federación. De acuerdo con datos del sector, más del 70% de las importaciones ingresan al país a valores significativamente inferiores a los antecedentes del mercado, en muchos casos sin cubrir siquiera el costo de la principal materia prima.

La ausencia de valores de referencia facilita estas prácticas fraudulentas, distorsiona los precios internos y perjudica a quienes producen y comercializan desde la formalidad. Como consecuencia, la actividad textil registra una caída cercana al 37% y niveles de utilización de la capacidad instalada inferiores al 30%.
Frente a este escenario, FITA reclamó el cumplimiento efectivo de las normas vigentes de comercio exterior y la implementación de mecanismos de control que garanticen condiciones de competencia justa. “Restablecer reglas claras es indispensable para recuperar producción, empleo y desarrollo industrial”, concluyeron.