El 90% del maíz temprano está a salvo de la chicharrita
El nuevo informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que surgió como respuesta al problema del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga que afectó gran parte de la producción maicera del país, presenta un panorama excelente para los maíces tempranos: más del 90% se encuentra ya en estadios reproductivos y, por tanto, fuera del período de susceptibilidad a Spiroplasma. La ausencia del vector sigue predominando en todas las regiones, aunque se debe prestar especial atención a algunos focos neurálgicos en las zonas endémicas como el NOA.
Recordemos que la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis se creó en 2024 y es coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), y participan instituciones claves del sector agropecuario: INTA, AAPPCE, Aapresid, CREA, Estación Obispo Colombres y el Centro de Bioinvestigaciones de la UNNOBA–CICBA (Conicet).

Síntesis del informe por zonas:
NOA (zona endémica): La chicharrita estuvo ausente en el 46% de las localidades, mientras que en un 37% las capturas registraron el nivel mínimo (1 a 4 adultos por trampa). En un 2% aparecen puntos neurálgicos, particularmente en Alto Verde (Tucumán), correspondientes a lotes destinados a producción de choclo o semillas. Cerca del 9% de las trampas de la región se ubicó en lotes con maíz.
NEA: El 62% de las localidades siguió sin detecciones de Dalbulus maidis, mientras que un 24% presentó capturas mínimas. Un 3% de las localidades históricamente endémicas presentó niveles altos: Juan José Castelli (Chaco), y Comandante Fontana y Las Lomitas (Formosa). El 43% de las trampas del NEA se situó sobre lotes de maíz.

Litoral: El 62% de las localidades monitoreadas no registró capturas, y el 24% presentó el menor nivel de presencia. Sólo en algunas localidades de Corrientes —particularmente en Mercedes— se superaron esos niveles. El 97% de las trampas estaba en lotes con maíz.
Centro-Norte: Se mantuvo estable, con un 89% de las localidades sin detecciones y el resto con capturas mínimas. El 77% de las trampas se situó sobre lotes maiceros.
Centro-Sur: La ausencia de chicharrita continuó en el 95% de las localidades, y el resto mostró capturas mínimas. Un 66% de las trampas estuvo en lotes con maíz.

Recomendaciones de los expertos
Para los especialistas de la Red, es clave mantener los monitoreos a lo largo del año, tanto con trampas como mediante observación directa de cultivos, especialmente en las zonas de maíces tempranos (sobre todo si ya cesaron las intervenciones) y también en áreas de siembra tardía. Los maíces voluntarios (“guachos”) pueden favorecer la supervivencia y multiplicación del vector y sus patógenos.