El INTA reafirmó su compromiso con el desarrollo sostenible del Gran Chaco Americano
En el marco de las actividades por los 70 años del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), se llevó a cabo en la ciudad de Santiago del Estero la quinta edición del Congreso Internacional del Gran Chaco Americano 2026, bajo el lema “El conocimiento como capacidad transformadora”.
El INTA Santiago del Estero, como organizador y socio fundador de este espacio, participó junto al ecosistema provincial de ciencia y tecnología, integrado en la SICIyT, con el Gobierno de Santiago del Estero, la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), la Universidad Católica de Santiago del Estero (UCSE) y el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI).
El acto oficial contó con la presencia de la ministra de Educación, Ciencia y Tecnología, Mariela Nassif; el ministro de Producción, Néstor Machado; el secretario de Ciencia y Tecnología de la provincia, Adrián Suárez; el director del INTA Santiago del Estero, Gabriel Angella; el subgerente regional del INTI, Ramiro Casoliva; el rector de la UNSE, Marcelino Ledesma, y el rector de la UCSE, Luis Lucena.
El Congreso Internacional del Gran Chaco Americano constituye un ámbito de intercambio de conocimientos, experiencias y propuestas orientadas al desarrollo de una de las regiones más extensas y diversas de América del Sur.
A lo largo de sus cuatro jornadas, con actividades presenciales y virtuales, reunió a investigadores, organismos públicos, universidades, productores, organizaciones y representantes del sector privado para abordar los principales desafíos y oportunidades vinculados con la producción, la conservación de los recursos naturales, la innovación y el desarrollo territorial sostenible.
La propuesta promovió una mirada integral sobre el Gran Chaco Americano, un ecosistema compartido por Argentina, Bolivia, Brasil y Paraguay. En ese marco, se impulsó el diálogo entre ciencia, tecnología, innovación y saberes locales, con el objetivo de contribuir a mejorar la calidad de vida de las comunidades, fortalecer las economías regionales y avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles.
La participación del INTA se destacó tanto en la organización del encuentro como en la presentación de trabajos técnico-científicos desarrollados por profesionales especializados de distintos puntos del país.
Los aportes abordaron temáticas vinculadas con la producción agropecuaria, el manejo de los recursos naturales, los sistemas silvopastoriles, la bioeconomía y el desarrollo rural. Asimismo, se compartieron experiencias de extensión rural y trabajo territorial junto a productores de la región chaqueña.
Estas contribuciones permitieron fortalecer la vinculación entre la investigación y las necesidades concretas de los territorios, promoviendo la incorporación de conocimientos e innovaciones orientados a mejorar la productividad y la sustentabilidad de las actividades productivas.
Para el organismo, el Congreso también representó una oportunidad para presentar resultados de investigaciones y experiencias desarrolladas en el Gran Chaco, consolidar redes de cooperación con instituciones nacionales e internacionales e identificar nuevas demandas y problemáticas de productores y comunidades.
En ese sentido, el INTA reafirmó su compromiso con la conservación de los recursos naturales, la producción de alimentos y el desarrollo inclusivo de las economías regionales, a partir de la generación de conocimientos y su transformación en soluciones concretas para el territorio.
Los principales resultados del Congreso
La quinta edición del Congreso Internacional del Gran Chaco Americano dejó cifras que reflejan la amplitud de la convocatoria y la diversidad de las propuestas presentadas.
Entre los principales resultados se destacaron:
-260 trabajos aprobados, entre ponencias, pósteres y relatos de experiencias comunitarias.
– 33 mesas de trabajo destinadas a la presentación de los trabajos seleccionados.
– Seis ejes temáticos, centrados en sostenibilidad, economía, tecnología, gobernanza, inclusión y cultura.
– Cinco mesas de diálogo, enfocadas en producción, cogestión del agua, derechos ambientales, bioconstrucción y tecnología educativa.
– Dos paneles temáticos, dedicados a los sistemas alimentarios y a la agenda del Gran Chaco, desde una perspectiva que vinculó las dimensiones locales con los desafíos globales.

Con estos espacios de intercambio, el Congreso volvió a posicionarse como una plataforma para analizar los desafíos actuales y proyectar el futuro del Gran Chaco Americano.
La participación del INTA y la articulación con organismos públicos, universidades y otros actores regionales ratificaron la importancia del trabajo conjunto para convertir el conocimiento científico y tecnológico en herramientas que contribuyan al desarrollo productivo, social y ambiental de la región.