El mercado ve un alza de la inflación y un piso de $1250 para el dólar oficial desde mañana
El anuncio del nuevo régimen cambiario fue apoyado por la mayoría de los economistas y analistas financieros, aunque no por eso dejaron de señalar que la postura oficial representa una admisión de un atraso en la paridad del peso con el dólar estadouniense, más allá de que el Gobierno lo niegue, y que tendrá efectos inflacionarios en los primeros meses de su ejecución.
Asimismo, señalaron que el levantamiento del cepo no es completo, en tanto siguen las “restricciones cruzadas” para las empresas, y dieron a conocer diferentes estimaciones sobre cuál podría ser la cotización del dólar a partir del lunes 14 de abril, en el inicio del nuevo régimen de bandas entre $1.000 y $1.400 por unidad.
Apoyos
“En líneas generales, son anuncios que van en la buena dirección”, dijo a BAE Negocios el country manager de Inviu Argentina, Diego Martínez Burzaco.
Admitió que “sorprendió positivamente su amplitud, porque en todas las especulaciones que había no se barajaba todo esto”, en alusión a los montos acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otros organismo multilaterales de credito.
Para Gabriel Caamaño, director de Outlier, se trató de “un paso en el sentido correcto, que el Gobierno venía retrasando” y debió adelantar por “cómo se fueron dando las circunstancias, con un régimen que se terminó de agotar en el último mes y medio. Y ante financiamiento externo significativo, que le permite tener cierta seguridad, decidió salir del cepo”.
“Tal vez no sea el mejor contexto internacional para hacerlo, pero se verificó que cuanto más tiempo pasaba, más difícil se iba a hacer. Si se contaba con el financiamiento externo, lo mejor era aprovecharlo para salir y no para seguir sosteniendo un régimen como el que teníamos, encima con cepo”, agregó.
En el mismo sentido se expresó Gustavo Neffa, director de Research for Traders, quien dio por seguro que “la reacción va a ser positiva en los mercados y eso ya lo vimos el viernes en el after market (operaciones posteriores al cierre)”.
Al respecto, estimó un riesgo país “bajando en el corto plazo a la zona de 800 puntos, yendo a la zona de 700 para las próximas semanas”.
Pases de facturas
No obstante, algunos economistas salieron a cuestionar al presidente Javier Milei por sus continuas críticas a quienes sostenían la necesidad de adelantar la salida del cepo y solucionar lo que consideraban un atraso cambiario y entre ellos, el analista financiero Marcelo Trovato recurrió a la ironía al señalar que “los mandriles teníamos razón”.
“La realidad los obligó a hacer lo que debían hacer antes que lo haga el mercado por las malas”, aseguró en un posteo, para agregar que “haber sido trader a Caputo esta vez le jugó a favor, y otra ayuda fue tener a un presidente que sabe de economía”.
En el mismo sentido se expresó, Martín Rapetti, director ejecutivo de Equilibra, para quien “el tipo de cambio se había atrasado demasiado y la corrección era inevitable”.
“El gobierno no podía admitirlo para no desgastar las expectativas, lo entiendo. Lo injustificable es que nos hayan insultado y difamado por decir lo que honestamente pensábamos”, puntualizó.
Humanas sí, jurídicas no
Otro aspecto remarcado fue el tratamiento diferenciado entre las personas humanas (ex físicas), que más allá de la limitación para transacciones en efectivo no bancarizado no cuentan con limitaciones, y las jurídicas, a las que se les mantienen restricciones en lo que hace al stock de dividendos no distribuidos.
Al respecto, Martínez Burzaco señaló que “el cepo se elimina por completo para las personas humanas, que van a poder operar libremente los dólares, pero para las empresas todavía siguen algunas restricciones cruzadas, sobre todo el stock de dividendos no distribuidos en el exterior”, situación que “van a tratar de solucionar con un bono, un Bopreal nuevo”.
“Eventualmente, de aquí para adelante van a poder operar con más normalidad, aunque siguen algunas restricciones como la (comunicación del Banco Central) 7340 para las personas jurídicas y alguna segmentación entre el MULC y el del MEP y CCL”, amplió.
Para Caamaño, “quedaron pocas restricciones, más que nada para empresas que tienen que ver con stocks que todavía no se resolvieron, como ser los dividendos anteriores a 2025”, en tanto las “pocas restricciones” que quedan paras las personas físicas “son más laxas, porque si se opera por home banking es como si no hubiera cepo”.
Un punto de vista diferente fue el del director de Economía & Ética, Diego Giacomini, para quien la distinción entre personas humanas y jurídicas revela que el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional “es más político que económico”, ya que “las personas humanas votan, pero las empresas no”.
“Igual, a las primeras casi nada le cambian, antes podían hacerse de dólares con MEP”, indicó, para criticar el tope de US$ 100 mensuales para las operaciones con efectivo, así como que las empresas siguen “encepadas”.
Desde ese punto de vista, sostuvo que, en rigor, “no solo no abren el cepo, sino que agrandan el pasivo en dólares del Central a cambio de una promesa que dice ‘dentro de 15 meses les van a dejar pagar dividendos’; pocas veces se vio algo tan tribunero, inconsistente y mentiroso como lo de ayer, con mucha prensa aliada”, fustigó.
El dólar ¿a cuánto?
Las expectativas sobre cuál será la cotización del dólar a partir del lunes, con una banda que el permitirá fluctuar entre $1.000 y $1.400, dejaron margen para varias estimaciones, aunque en la mayoría de los casos los economistas se inclinaron por un precio intermedio, tomando como referencia los valores actuales del dólar oficial y los financieros.
“Calculo que el tipo de cambio estará entre $1.250 y $1.300”, pronosticó Neffa, en base a los cierres del viernes del MEP y el CCL en torno a los $1.350 y los futuros de abril de $1.170.
Por su parte, Martínez Burzaco evaluó que “una vez que se estabilice, el dólar MEP puede converger un poco a la baja y lo que era antes el dólar oficial subir un poco, oscilando entre $1.250 y $1.350”.
Caamaño prefirió no arriesgar un precio determinado y subrayó a BAE Negocios que “la banda del 40% es un régimen con mayor flexibilidad cambiaria, que puede implicar tranquilamente que en el arranque haya un ajuste en la paridad oficial, tranquilamente puede pasar eso, no sería nada sorprendente”.
“El tipo de cambio se irá moviendo dentro de la banda, mostrando su lugar, en función del resto de las variables y también del contexto externo: qué haga el Banco Central con la tasa, la cantidad de pesos, los shocks externos que pueda haber”, explicó.
Claudio Caprarulo, director de Analytica, aseguró que, en realidad, “el Gobierno anunció una devaluación” y que “el lunes vamos a ver un salto en la cotización del dólar oficial”, cuya magnitud “va a depender de las expectativas del mercado respecto a la credibilidad y sostenibilidad del nuevo esquema cambiario”.
Lorena Giorgio, de Equilibra, acotó que el techo de $1.400 “está por encima del futuro de dólar al 30 de abril ($1.190)” y también de la cotización de los financieros del viernes, por lo que se preguntó si “el lunes estabiliza en algún punto entre ambos”.
Más enigmático fue Trovato, quien dijo que el dólar cotizará “a cuanto el mercado diga el lunes y días sucesivos”.
Inflacionario
Por último, los economistas previeron una aceleración de la inflación en los primeros meses de la implementación del nuevo régimen, como consecuencia de la nueva paridad que surja a partir de este lunes.
Luego de un 3,7% “muy alto” en marzo, Neffa espera para abril “por lo menos un 4% con estas medidas. Y con un dólar único en torno a $1.300, tenemos como mínimo cuatro meses con una inflación en torno a ese porcentaje”.
Caprarulo coincidió en que, tras la aceleración de la inflación en marzo, “producto de la devaluación vamos a ver una profundización de esa tendencia en abril y mayo”, en tanto Martínez Burzaco fue más prudente al señalar que “quizás esto tenga algún impacto inflacionario, sobre todo en abril y mayo, porque seguramente habrá un reacomodamiento del dólar oficial en una primera instancia”.