26 April, 2026
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El repunte de la soja llega a Santiago del Estero, uno de los motores del norte productivo

El repunte de la soja llega a Santiago del Estero, uno de los motores del norte productivo

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires elevó la proyección de cosecha de soja a 48,6 millones de toneladas, pese a una reducción en la superficie sembrada a nivel nacional.

Según el Panorama Agrícola Semanal (PAS), el área implantada se ajustó a 17,2 millones de hectáreas, lo que representa una baja de 400 mil hectáreas respecto de la estimación previa. Sin embargo, los mayores rindes lograron compensar esa caída, permitiendo incluso un leve incremento en la producción proyectada.

En cuanto al avance de la cosecha, el informe indicó que alcanza el 10,2% del área apta, aunque las lluvias recientes continúan generando demoras por la falta de piso en distintas regiones agrícolas.

La mejora en los rendimientos se explica por una mayor disponibilidad de agua desde mediados de febrero en zonas clave como Córdoba, el oeste de Buenos Aires y los núcleos productivos. En esos sectores, los rindes superan las expectativas, con 39 quintales por hectárea en el Núcleo Norte y 42 en el Núcleo Sur.

Impacto en Santiago del Estero

En este contexto, Santiago del Estero se posiciona como uno de los actores relevantes del norte productivo, con una fuerte participación en la producción de soja, maíz y otros cultivos extensivos.

El repunte en los rindes a nivel nacional genera expectativas positivas para la provincia, donde el agro tiene un rol central en la economía. No obstante, las condiciones climáticas también juegan un papel clave en la región, ya que las lluvias pueden dificultar el ingreso a los campos y ralentizar la cosecha.

Además, el desempeño de la campaña agrícola tiene un efecto directo sobre la actividad económica local, impactando no solo en los productores, sino también en el transporte, los servicios y el comercio vinculados al sector.

Maíz, girasol y sorgo

En paralelo, la cosecha de maíz avanza y ya cubre el 26,5% del área apta, con un rendimiento promedio de 86,9 quintales por hectárea, aunque también afectada por las precipitaciones recientes.

El maíz tardío muestra un buen estado general, con el 98% de los lotes en condiciones entre normal y excelente, lo que permite sostener la proyección de producción en 61 millones de toneladas.

Por su parte, la cosecha de girasol avanza con lentitud en el sur del área agrícola, con el 91,3% recolectado, mientras que el sorgo alcanza el 18,5% del área, ambos condicionados por las lluvias.

En conjunto, los datos reflejan un escenario de recuperación productiva con matices, donde la mejora en los rindes impulsa las proyecciones, pero las condiciones climáticas siguen siendo un factor determinante para el ritmo de la campaña.