El sorgo santiagueño resiste a la sequía, pero muestra rendimientos dispares en el oeste provincial
La cosecha de sorgo granífero continúa avanzando en Santiago del Estero, donde el sector agrícola enfrenta los efectos de la sequía que golpeó con fuerza durante los meses de verano. Según el último informe del Panorama Agrícola Semanal (PAS), elaborado por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), en el oeste santiagueño los rendimientos relevados varían entre 35 y 40 quintales por hectárea, cifras que, si bien muestran resiliencia, evidencian el impacto climático que condicionó la campaña.
El reporte advierte que los rendimientos del NEA presentan una marcada disparidad, con registros por debajo de los 25 quintales por hectárea en la provincia del Chaco, mientras que en otras regiones como el Centro-Norte de Córdoba los rindes superan los 50 quintales por hectárea, lo que pone en evidencia las diferencias productivas según las zonas y las condiciones climáticas locales.
Pese a estas dificultades, Santiago del Estero se mantiene como un actor clave en la producción de sorgo dentro del NOA y el NEA, aportando volúmenes significativos a la cosecha nacional. El informe destaca que, a nivel país, la recolección del cereal alcanzó el 73,9 % del área apta, con un rendimiento promedio de 36,7 quintales por hectárea, y se mantiene la proyección nacional de 3 millones de toneladas.
La sequía estival, que se manifestó con fuerza en varias regiones del norte argentino, no solo afectó al sorgo, sino también a otros cultivos como la soja de segunda, que en Santiago del Estero aún cuenta con lotes pendientes de recolección.
En el cierre del informe, la Bolsa de Cereales sostiene que, más allá de los rindes dispares, el sorgo mantiene su importancia estratégica como alternativa productiva para zonas del oeste santiagueño, donde la resistencia del cultivo a condiciones climáticas adversas le permite sostener la actividad agrícola regional.