2 April, 2026
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La tecnología redefine los cultivos del norte argentino

La tecnología redefine los cultivos del norte argentino

La incorporación de tecnología aplicada al agro ya no es exclusiva de la zona núcleo ni de los grandes cultivos extensivos. En el norte argentino, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) impulsa una profunda transformación productiva en el NOA y el NEA, donde la caña de azúcar, la yerba mate y el tabaco comienzan a incorporar herramientas de agricultura de precisión, sensores remotos e inteligencia artificial para mejorar la eficiencia, optimizar recursos y fortalecer las economías regionales.

A través de los grupos AgTech, el INTA promueve la adopción de desarrollos tecnológicos accesibles y adaptados a las particularidades de cada territorio. Estas experiencias demuestran que la digitalización también puede generar impactos concretos en producciones históricas del norte del país, mejorando la gestión agronómica y la toma de decisiones en el ámbito de la finca.

“Tabaco, caña de azúcar y yerba mate —tres producciones emblemáticas del norte argentino— son hoy escenarios de validación tecnológica y de desarrollo de herramientas digitales que nos permiten optimizar labores, valorizar datos y mejorar la toma de decisiones”, explicó Gabriela Tallarico, coordinadora del Programa AgTech del INTA. En ese sentido, destacó que los equipos locales cuentan con una sólida trayectoria en el conocimiento agronómico de estos cultivos y que, desde la puesta en marcha de los proyectos AgTech hace dos años, se logró profundizar el enfoque tecnológico y fortalecer las sinergias con experiencias desarrolladas en otras regiones del país.

La integración de inteligencia artificial, sensores remotos y plataformas digitales muestra un potencial concreto para modernizar la base tecnológica de los cultivos industriales del NOA y el NEA. En el caso del tabaco, el uso de redes neuronales y el monitoreo multiespectral permite implementar sistemas de alerta temprana que mejoran la gestión sanitaria y productiva. En la caña de azúcar, la radiometría aérea posibilita una fertilización más eficiente y una implantación más uniforme, con impactos directos en los rendimientos y en el uso racional de insumos. En la yerba mate, en tanto, el trabajo se orienta a la construcción de capacidades digitales que sienten las bases para una adopción tecnológica más amplia en el mediano plazo.

Más allá de la incorporación de herramientas innovadoras, desde el INTA subrayan que uno de los principales desafíos es acompañar estos procesos con estrategias de transferencia y formación adaptadas a cada contexto productivo. La alfabetización tecnológica y el trabajo territorial resultan claves para que los productores puedan apropiarse de estas tecnologías y aprovechar plenamente sus beneficios.

“La digitalización, si logra consolidarse, puede convertirse en un motor para fortalecer la competitividad de las economías regionales”, remarcó Tallarico. En un escenario de cambios productivos y exigencias crecientes en términos de eficiencia y sostenibilidad, la tecnología aparece así como una aliada estratégica para el desarrollo del norte argentino y para la valorización de sus cultivos tradicionales.