17 May, 2026
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Preocupa la expansión del picudo negro en cultivos de soja

Preocupa la expansión del picudo negro en cultivos de soja

El avance del picudo negro de la vaina de la soja comienza a generar preocupación en el norte argentino y pone a Santiago del Estero en el centro de la escena. En los últimos meses, especialistas del INTA confirmaron la presencia de esta plaga en lotes cercanos a la localidad de Selva, marcando un nuevo punto en la expansión geográfica de la especie.

El insecto, identificado como Rhyssomatus subtilis, ya había sido detectado previamente en Córdoba y, más recientemente, su aparición en el noroeste de Santa Fe refuerza la hipótesis de un avance sostenido hacia nuevas zonas productivas. En este contexto, los registros en el sudeste santiagueño adquieren especial relevancia para el monitoreo regional.

De acuerdo con técnicos del INTA, si bien la situación no es considerada aún de alarma, sí requiere atención y seguimiento permanente. La presencia del picudo en Santiago del Estero confirma que la plaga se está adaptando y ampliando su área de distribución, lo que obliga a productores y asesores a incorporar esta problemática dentro de sus estrategias de manejo.

El coordinador nacional del Programa de Protección Vegetal del INTA, Eduardo Trumper, señaló que estos hallazgos deben ser interpretados como una señal de advertencia. En ese sentido, destacó la necesidad de fortalecer el trabajo articulado entre organismos técnicos, el sector privado y los productores, con el objetivo de anticiparse a posibles impactos en la producción.

En línea con esta estrategia, ya se están impulsando acciones concretas en la región. Técnicos del INTA, junto con especialistas de distintas provincias, avanzan en la conformación de redes de monitoreo y en la capacitación de profesionales para mejorar la detección temprana del insecto.

El picudo negro puede generar daños significativos en el cultivo de soja, especialmente en la etapa de formación de vainas, afectando directamente el rendimiento. Por ello, los especialistas recomiendan intensificar los monitoreos en los lotes y aplicar criterios de manejo integrado, combinando distintas herramientas para minimizar su impacto.

Además, remarcan la importancia de generar y sistematizar información a nivel regional, lo que permitirá comprender mejor el comportamiento de la plaga y diseñar estrategias más eficientes de control.

Para lo que resta de la campaña, el INTA continúa brindando asesoramiento técnico a productores y profesionales de las zonas afectadas, entre ellas Santiago del Estero, donde el desafío pasa por anticiparse a la expansión del insecto y proteger la producción en un contexto de creciente presión sanitaria.

El escenario actual deja en claro que, más allá de no representar aún una emergencia, el avance del picudo negro exige vigilancia, capacitación y trabajo conjunto para evitar que se convierta en un problema de mayor escala en la región.