Relevamiento de la calidad del agua del río Salado
Continúa el relevamiento sistemático de la calidad del agua del río Salado, a partir de la toma de muestras mensual y la evaluación de indicadores fisicoquímicos clave que permiten determinar sus posibles usos productivos.

En cada muestreo se analizan los siguientes indicadores:
• pH: aporta información sobre el grado de acidez o alcalinidad del agua.
• Conductividad Eléctrica (CE): indica el nivel de salinidad presente.
• Sólidos Disueltos Totales (SDT): reflejan el contenido de sales y otros elementos sólidos disueltos.
Estos parámetros permiten establecer criterios técnicos para determinar la aptitud del recurso hídrico tanto para riego como para consumo animal.

De acuerdo con los resultados obtenidos hasta el momento, la calidad del agua para riego en general se clasifica como regular con tendencia a mala, presentando un riesgo moderado a alto de salinización de los suelos.
Este aspecto resulta fundamental para la planificación productiva, ya que la acumulación de sales puede afectar la estructura y fertilidad del suelo a mediano y largo plazo.

En cuanto al consumo animal, el agua se considera apta, siempre que los animales atraviesen un período previo de acostumbramiento.
No obstante, la INTA Agencia de Extensión Rural Añatuya recomienda complementar estos datos con análisis adicionales, a fin de evaluar otros parámetros de calidad y contar con un diagnóstico más integral.

La tabla correspondiente a los últimos tres relevamientos expone los valores registrados de pH, CE y SDT, permitiendo observar la evolución de estos indicadores en el tiempo y facilitando la toma de decisiones.
Este trabajo se desarrolla en el marco de las acciones territoriales de INTA Argentina, junto a la INTA Estación Experimental Agropecuaria Quimilí y el INTA Centro Regional Tucumán – Santiago del Estero, fortaleciendo el acompañamiento técnico a productores y comunidades que dependen del recurso hídrico del río Salado.