Riego y estrés hídrico: claves para el cultivo de cebolla en Santiago
El ingeniero agrónomo Ariel Rodríguez Torresi forma parte del Grupo de Investigación en Producción Vegetal del INTA Santiago del Estero y lanzó una investigación denominada “Impacto de la humedad del suelo en la cebolla”, que fue publicada en la nueva edición del boletín “Mirada Frutihortícola” del INTA Santiago.
El profesional señala que estudiar las variaciones de humedad en el suelo y su influencia en el cultivo, es fundamental para la agricultura. Ayuda a optimizar el riego, previniendo el estrés hídrico en las plantas y el desperdicio de agua, además de determinar las variedades más tolerantes en una región. La cebolla es una especie que requiere entre 200 a 300 mm de agua durante todo su ciclo.

En la presente experiencia, las precipitaciones aportaron 45 mm distribuido des uniformemente desde el mes de abril hasta agosto. El cultivo dispuso de un sistema de riego por goteo, por el cual se aportó una lámina de agua de 210 mm durante los meses nombrados anteriormente, distribuidos de manera uniforme y en función de los requerimientos de la planta siendo suplementario al aporte de agua de las precipitaciones.
El objeto del estudio fue evaluar el efecto de la variación de humedad en el suelo, con riego (CR) y sin riego (SR) sobre las variedades de cebolla Sara López y Calabresa, partiendo de un suelo con el mismo contenido de humedad (25%). Durante el ciclo, la humedad en el suelo con riego (CR) vario entre un 17 – 22% mientras que la humedad en el tratamiento sin riego (SR) entre un 7 – 10%.

Resultados
La variedad Sara López demostró una notable resiliencia fisiológica, logrando sostener los niveles de clorofila y eficiencia a la par de las plantas regadas hasta las etapas finales del ciclo. Esto sugiere posiblemente mecanismos de adaptación o una menor sensibilidad inicial al estrés hídrico en parámetros vegetativos y fisiológicos.
En cambio, la variedad Calabresa presentó una caída significativa en la clorofila desde etapas tempranas, lo que sugiere una mayor sensibilidad o una estrategia de adaptación más restrictiva.
A pesar de la diferente respuesta fisiológica y de crecimiento (desarrollo de hoja), el rendimiento final del bulbo se vio severamente comprometido en ambas variedades debido a la falta de riego.

La variedad Sara López, priorizó el funcionamiento de su aparato fotosintético y mantuvo su desarrollo de hoja, pero a expensas de la producción y llenado del bulbo, mientras que Calabresa, el efecto del estrés se reflejó tempranamente en la caída de la clorofila y la reducción del desarrollo de hoja, llevando a una drástica disminución del rendimiento final.
Los resultados confirman que el riego obviamente es un factor limitante crítico para la viabilidad económica de ambas variedades en condiciones de déficit hídrico, sin
embargo, estos estudios nos permiten determinar los niveles de tolerancia de cada variedad ante condiciones adversas.
Cuando la disponibilidad de agua fue adecuada, la variedad Calabresa mostró un potencial de peso fresco de bulbo ligeramente superior (270 gr) en comparación con la variedad Sara López (225 gr).

En condiciones de déficit hídrico (SR), aunque ambas variedades redujeron drásticamente su rendimiento, Sara López demostró una mayor tolerancia en parámetros fisiológicos y vegetativos (clorofila y desarrollo de hoja), lo que podría indicar una mejor capacidad de supervivencia a un estrés hídrico moderado. Sin embargo, la pérdida de rendimiento sigue siendo inaceptable comercialmente.
Calabresa tuvo una reducción porcentual aún más severa en el rendimiento, lo que la clasificaría como más sensible al déficit hídrico en términos de producción. Para alcanzar el máximo potencial productivo, ambas variedades requieren una gestión de riego adecuada, especialmente durante la etapa de crecimiento del bulbo, que es la más sensible al estrés hídrico. La tolerancia observada en Sara López no fue suficiente para compensar la falta prolongada de agua en términos de rendimiento (llenado de bulbo), pero con los resultados observados, es interesante continuar con su estudio.

Conclusión
A modo de conclusión, el Ing. Rodríguez Torresi destacó que:
- El agua es el principal factor limitante para el rendimiento final, a pesar de las estrategias de supervivencia de cada variedad.
- Sara López pareció exhibir una mejor estrategia de tolerancia que priorizo el mantenimiento del aparato fotosintético y la biomasa aérea (hoja) bajo estrés moderado, aunque esto no se tradujo en un buen rendimiento del bulbo.
- Calabresa reaccionó al estrés hídrico con una fuerte estrategia de evasión (reducción de hoja) y disminución de clorofila en etapas tempranas, siendo más sensible y con una afectación al rendimiento final más drástica que Sara López. En resumen, es interesante continuar con el estudio de variedades para conocer y determinar el comportamiento de ellas, ante diferentes condiciones ambientales.