2 April, 2026
Destacadas Locales

Santiago del Estero frente a un verano inusual: más lluvias, humedad y debate sobre un posible cambio climático

Santiago del Estero frente a un verano inusual: más lluvias, humedad y debate sobre un posible cambio climático

El verano 2025-2026 está mostrando una cara poco habitual en Santiago del Estero, una provincia tradicionalmente asociada al clima seco y a la aridez del Chaco semiárido. En los últimos meses, la combinación de altas temperaturas, humedad intensa y lluvias frecuentes modificó el panorama climático habitual, generando condiciones más cercanas a un régimen tropical que al escenario típico descripto en los manuales de geografía.

Especialistas locales señalan que el cambio comenzó a evidenciarse a partir de las fiestas de fin de año. El meteorólogo del INTA, Howard Van Meer, explicó en declaraciones a Diario Panorama que las precipitaciones comenzaron cerca de Navidad y se mantuvieron de forma casi continua, lo que convierte a 2026 en un año atípico, con lluvias más frecuentes y distribuidas en diferentes zonas de la provincia.

En campos experimentales del INTA ubicados cerca de Arraga, los registros recientes indican acumulados cercanos a los 75 milímetros. Además, marzo, que históricamente es el mes con mayor volumen de lluvias —con promedios cercanos a 120 mm—, podría superar sus propios registros históricos si se mantiene la tendencia actual.

Otro ejemplo se observa en Termas de Río Hondo, donde el promedio anual de precipitaciones ronda los 981 milímetros y el mayor pico suele darse en enero, con cerca de 177 mm mensuales. Este verano, a esas cifras se suma un nivel elevado y persistente de humedad relativa, lo que incrementa notablemente la sensación térmica y vuelve más agobiantes las jornadas de calor.

Una tendencia que preocupa a los científicos

Más allá de lo que ocurre este verano, el debate científico apunta a un fenómeno de fondo. Un estudio sobre cambio climático en la región chaqueña, encabezado por el ingeniero Marcos Karlin de la Universidad Nacional de Córdoba, señala que el Chaco Semiárido —donde se encuentra Santiago del Estero— registra un aumento promedio de 51,7 milímetros de lluvia por década.

Este proceso se explica a través del corrimiento de las isohietas, es decir, de las líneas imaginarias que unen zonas con igual nivel de precipitaciones. Según los investigadores, estas líneas se están desplazando hacia el oeste, llevando regímenes de lluvias más intensos a regiones que históricamente eran más secas.

En el caso santiagueño, el fenómeno ya resulta visible. Localidades que antes recibían menos de 500 milímetros de lluvia al año hoy superan ese umbral, especialmente en las últimas dos décadas. En términos climáticos, la provincia está recibiendo niveles de precipitación que hace treinta años eran propios de zonas más orientales del país.

Este cambio también se traduce en mayor humedad atmosférica y en eventos climáticos más intensos, con tormentas capaces de descargar grandes volúmenes de agua en lapsos cortos.

Beneficios y riesgos del nuevo escenario

El nuevo patrón climático abre oportunidades, pero también plantea desafíos. Van Meer explicó que las lluvias generalizadas en distintas cuencas podrían significar un buen aporte de agua para el embalse de Río Hondo, algo positivo para el riego y la generación de energía.

Sin embargo, el exceso de humedad también puede generar problemas. Las infraestructuras urbanas y los sistemas de drenaje suelen verse exigidos ante precipitaciones intensas, mientras que en el ámbito agropecuario aumenta el riesgo de plagas y enfermedades.

El especialista del INTA advirtió además que las lluvias podrían continuar en los próximos días, lo que obliga a mantenerse alerta. “Si este pronóstico se cumple vamos a tener problemas, porque esto no termina aquí y en los próximos cinco o seis días hay que estar muy atentos”, señaló al referirse a posibles complicaciones por acumulación de agua, sobre todo en zonas urbanas.

Un clima en transformación

El panorama plantea un interrogante cada vez más presente: ¿está cambiando definitivamente el clima de Santiago del Estero?. Aunque los expertos prefieren ser cautelosos al vincular cada episodio con el cambio climático global, muchos coinciden en que la provincia atraviesa un proceso de transformación en su régimen de lluvias.

En este contexto, comprender que veranos como el de 2026 podrían repetirse con mayor frecuencia resulta clave para anticipar medidas de adaptación. El histórico clima seco santiagueño parece convivir ahora con una atmósfera más húmeda e inestable, un escenario que obliga a repensar la planificación urbana, agrícola y ambiental de la región.