18 October, 2026
Economía

Se trabaja más, pero la productividad por hora cayó un 6% en la última década

Se trabaja más, pero la productividad por hora cayó un 6% en la última década

La productividad laboral en Argentina enfrenta un desafío de largo plazo: pese al incremento de los recursos destinados a la producción, cada hora trabajada genera menos que hace una década. Según datos de las cuentas nacionales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la productividad por hora cayó un 6% entre 2016 y 2025, en un período en el que las horas trabajadas aumentaron un 11% y los servicios de capital crecieron un 14%.

Las cifras muestran que la economía incorporó más trabajo y capital, pero no logró traducir ese esfuerzo en un crecimiento proporcional de la producción. De acuerdo con el análisis de la Fundación Mediterránea, cada hora trabajada dispone actualmente de algo más de capital que en 2016 —un incremento del 3%— y, aun así, produce menos.Uno de los factores centrales para explicar esta dinámica es la productividad total de los factores (PTF), que mide la eficiencia con la que se combinan el trabajo y el capital para generar bienes y servicios. Según la entidad, este indicador retrocedió un 7% durante el período analizado.

Tomando 2016 como base 100, la PTF descendió hasta 90 puntos en 2024 y registró una recuperación parcial hasta 93 en 2025. Aunque el último año mostró una mejora, el indicador todavía permanece por debajo de su nivel inicial.

Un escenario desigual entre los sectores

La evolución de la productividad presenta diferencias significativas entre las actividades económicas. Según los datos de la Cuenta de Generación de Ingresos del INDEC citados en el informe, los mayores retrocesos entre 2016 y 2025 se registraron en hoteles y restaurantes, con una caída del 16%, y en comercio, con una baja del 15%.

También se observaron descensos en construcción (-11%), electricidad, gas y agua (-10%), industria (-9%) y pesca (-8%). En contraste, algunas actividades lograron avances importantes. La minería registró un crecimiento de la productividad del 21%, mientras que la intermediación financiera avanzó un 14%.

La tendencia más reciente muestra una recuperación moderada. Desde 2023, la productividad por hora se ubica un 2% por encima de aquel año, aunque la mejora se concentra en un número reducido de sectores.Según la Fundación Mediterránea, el agro registró un incremento del 41%, explicado en buena medida por el rebote posterior a la sequía de 2023. Le siguieron la intermediación financiera, con un aumento del 24%, y la minería, con el 23%.

Sin embargo, otras actividades continúan en retroceso. Entre 2023 y el último año analizado, la productividad cayó un 8% en construcción, un 6% en comercio y un 4,5% en industria, acumulando nuevas pérdidas sobre las registradas desde 2016.

El informe advierte que los sectores cuya productividad disminuyó entre 2023 y el último año reúnen el 71% de las horas trabajadas durante el primer trimestre de 2026. En otras palabras, aproximadamente dos de cada tres horas de trabajo corresponden a actividades cuya productividad todavía no recuperó los niveles de 2023. Por su parte, los sectores que más mejoraron desde ese año —agro, minería e intermediación financiera— representan apenas el 8% de las horas trabajadas.La recuperación de 2025 y el nuevo diagnóstico del INDEC

El informe del INDEC sobre la medición de la productividad entre 2016 y 2025 identificó un cambio de tendencia durante el último año de la serie. Según el organismo, la productividad total de los factores creció un 2,8% en 2025 respecto de 2024, por primera vez desde 2016, con la excepción del año 2020, marcado por la pandemia.

El resultado estuvo asociado a un crecimiento interanual del 3,6% del Valor Agregado Bruto (VAB) a precios básicos. A ese desempeño contribuyeron los servicios de capital, con 0,6 puntos porcentuales, y el factor trabajo medido en horas trabajadas, con 0,2 puntos porcentuales.

La mejora representa una señal positiva, aunque todavía insuficiente para compensar el deterioro acumulado durante buena parte de la década. El desafío consiste en sostener ese avance y extenderlo a las actividades que concentran la mayor parte del empleo.El stock de capital creció a menor ritmo

Junto con la publicación de la serie de productividad, el INDEC actualizó la medición del stock de capital de la economía argentina, una serie que no se renovaba desde hacía 20 años. Este indicador estima el valor acumulado de los activos fijos físicos utilizados para producir bienes y servicios, entre ellos maquinarias, equipos, herramientas, edificios, infraestructura y viviendas.

Según los datos difundidos por Federico Forte, economista principal de BBVA Research, entre 2004 y 2025 el stock de capital creció a una tasa promedio anual del 2,6%. La comparación por períodos muestra una desaceleración. Entre 2005 y 2015, el crecimiento promedio anual fue del 3,6%, mientras que entre 2015 y 2025 se redujo al 1,5%.

La evolución refleja un menor ritmo de expansión de los recursos físicos disponibles para la producción, en un contexto en el que la economía también enfrenta dificultades para mejorar la eficiencia con la que utiliza esos recursos.

El desafío de producir más con los mismos recursos

Para la Fundación Mediterránea, recuperar la productividad resulta fundamental para ampliar las posibilidades de crecimiento económico y mejorar los ingresos sin incrementar los costos por unidad producida.

En ese proceso, las empresas cumplen un papel central, ya que en ellas se incorporan tecnologías, se desarrollan innovaciones y se definen las formas de organización del trabajo y de la producción. No obstante, la capacidad de mejorar la eficiencia no depende únicamente de las decisiones individuales de cada firma. También requiere instituciones sólidas y un marco que favorezca la inversión, la innovación y el desarrollo productivo.

El diagnóstico deja planteado un desafío para la economía argentina: **no alcanza con aumentar las horas de trabajo o incorporar más capital si esos recursos no se traducen en una mayor producción**. La posibilidad de revertir el retroceso de la última década dependerá, en buena medida, de sostener las mejoras recientes y extenderlas a los sectores que todavía muestran dificultades para recuperar su productividad.