3 August, 2026
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Seis de cada diez argentinos se endeudan para cubrir gastos básicos

Seis de cada diez argentinos se endeudan para cubrir gastos básicos

La economía cotidiana de los argentinos continúa mostrando señales de fuerte deterioro. Un nuevo relevamiento del Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora reveló que el 86,6% de la población considera que un solo empleo ya no alcanza para llegar a fin de mes, mientras que el 61,9% tomó algún tipo de deuda durante los últimos seis meses, principalmente para afrontar gastos esenciales como alimentos, servicios y otras necesidades básicas.

El informe refleja una realidad que se consolida mes tras mes: los ingresos resultan insuficientes para sostener el costo de vida y el endeudamiento dejó de ser una herramienta para concretar proyectos personales o adquirir bienes durables, para convertirse en un recurso de supervivencia.Uno de los datos más contundentes del estudio indica que el 87,4% de los encuestados asegura que su salario perdió la carrera contra la inflación. La percepción atraviesa prácticamente todo el espectro político: incluso entre quienes votan al oficialismo, el 73% reconoce que sus ingresos no logran acompañar el aumento de los precios, porcentaje que asciende al 97,1% entre los votantes opositores.

Según el análisis de la consultora, la diferencia ya no radica en la existencia del problema, sino en la interpretación que cada sector hace de la situación económica. Mientras algunos consideran que se trata del costo de un proceso de transición, otros lo interpretan como el reflejo de un fracaso en la política económica.

El impacto de esa pérdida del poder adquisitivo también tiene una fecha concreta en el calendario. El informe señala que el 66% de los argentinos agota sus ingresos antes o alrededor del día 20 de cada mes, mientras que apenas el 9,3% consigue llegar al final del mes con capacidad de ahorro.

La situación golpea con mayor intensidad a los jóvenes. Entre las personas de 18 a 39 años, el 85,5% ya no dispone de dinero después del día 20, frente al 60,6% registrado entre quienes tienen entre 40 y 59 años. La falta de ingresos suficientes desde edades tempranas limita cualquier posibilidad de ahorro y obliga a buscar alternativas para cubrir los últimos días del mes.

En ese contexto, el endeudamiento aparece como la salida más frecuente. Seis de cada diez argentinos contrajeron nuevas deudas durante el último semestre, aunque el motivo evidencia la gravedad del escenario económico: el 53,7% recurrió al crédito porque sus ingresos ya no alcanzan para cubrir los gastos básicos del hogar.

En cambio, solo el 11,5% afirmó haberse endeudado para adquirir bienes durables o realizar inversiones personales, lo que confirma que el crédito perdió su función tradicional de impulsar el consumo para transformarse en un mecanismo destinado a sostener necesidades elementales.

El informe también advierte diferencias importantes según la edad. Entre los jóvenes endeudados, el 35,8% recurrió a prestamistas o financieras informales, una proporción muy superior al 7% registrado entre los mayores de 60 años. La falta de acceso al sistema financiero formal expone a este sector a tasas mucho más elevadas y condiciones considerablemente más riesgosas.

Pero obtener un préstamo representa apenas el comienzo del problema. La investigación revela que casi la mitad de quienes tomaron deuda atraviesa dificultades para cumplir con los pagos. Un 28,9% reconoce que le cuesta mucho afrontar las cuotas, el 12% ya incurrió en atrasos y un 6,4% admite directamente que no puede pagar.

Como consecuencia, el 55% de los consultados considera que las tasas de interés actuales convierten al crédito en una verdadera trampa, una percepción que sintetiza el cambio de paradigma: el financiamiento dejó de representar un alivio para transformarse en una carga permanente.

El deterioro económico también influye sobre la manera en que los argentinos evalúan su presente y su futuro. Mientras el 42,8% considera negativa su situación económica personal, el porcentaje asciende al 61,8% cuando se consulta por la situación del país, una diferencia que demuestra que el malestar ya no se percibe como un problema individual sino como una crisis compartida.

Ese escenario se refleja además en la identidad social. Sumando quienes se consideran de clase baja y clase media baja, el 53,9% de los argentinos afirma ubicarse hoy en la base de la pirámide social, un dato que marca un profundo cambio respecto de la histórica autopercepción de la Argentina como un país mayoritariamente de clase media.

El estudio concluye que el pluriempleo, el endeudamiento para sostener el consumo básico y la imposibilidad de llegar al día 20 del mes configuran un nuevo escenario económico y social. Para una parte importante de la población, el desafío ya no pasa por mejorar su calidad de vida, sino simplemente por lograr sostenerla.