17 May, 2026
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Triticale: una especie en expansión

Triticale: una especie en expansión

El triticale, un cereal originado a partir del cruzamiento interespecífico entre trigo y centeno, continúa ganando protagonismo en los sistemas productivos argentinos gracias a su versatilidad, rusticidad y alto aporte de biomasa. En este contexto, el INTA Bordenave desarrolló dos nuevos cultivares —Justo INTA y Dardo INTA— que amplían la oferta genética disponible y mejoran significativamente la producción de forraje y el uso del cultivo como servicio.

El objetivo del triticale fue, desde su origen, combinar la alta productividad del trigo con la rusticidad y adaptabilidad del centeno. Si bien su difusión entre los productores todavía es menor en comparación con otros cereales de invierno, su utilización crece año tras año, impulsada por la necesidad de sistemas más eficientes y resilientes. “El triticale se caracteriza por su buen comportamiento frente al frío y la sequía, y por producir biomasa de manera más controlada según el ciclo productivo”, explicó Fernando Giménez, coordinador del Programa de Cereales y Oleaginosas del INTA y uno de los obtentores de las nuevas variedades.

Su principal destino es la producción de biomasa, tanto para forraje en pastoreo directo como para silajes de planta entera, y en los últimos años se consolidó como un cultivo de servicio clave para mejorar la estructura del suelo y el manejo de nutrientes. En ese marco, el desarrollo de cultivares adaptados a distintos ciclos productivos resulta estratégico para acompañar la diversidad de planteos agrícolas y ganaderos.

Justo INTA es un cultivar de ciclo intermedio, multipropósito, diseñado tanto para cultivos de servicio como para pastoreo intensivo. Se destaca por su rusticidad, amplia adaptabilidad y un excepcional potencial de producción de biomasa. Además, presenta un excelente comportamiento sanitario, en particular frente a la roya amarilla del trigo, una de las enfermedades más limitantes para los cereales de invierno. “Esta enfermedad quebró la resistencia de varios cultivares comerciales, y Justo INTA mostró una muy buena respuesta”, señaló Germán González, obtentor de la variedad e investigador del INTA Bordenave.

A estas cualidades se suma su resistencia genética al pulgón verde de los cereales, principal plaga de los verdeos de invierno. Esta característica permite reducir o eliminar la aplicación de insecticidas, lo que se traduce en menores costos de producción y en sistemas más amigables con el ambiente.

Por su parte, Dardo INTA es un cultivar de ciclo largo, con cierto requerimiento de vernalización, especialmente indicado para siembras tempranas. Presenta un crecimiento inicial lento y alcanza su máximo pico de producción a la salida del invierno. Esta variedad reemplaza al tradicional Ona INTA, de igual ciclo, pero con mejoras sustanciales en la producción de pasto y en su sanidad. “Actualmente desarrollamos cultivares con distintos ciclos productivos, que generan forraje a diferentes velocidades según la época de siembra y el momento del año”, destacó Agustín González, también obtentor e investigador del INTA Bordenave.

El triticale también muestra ventajas en sistemas de cultivos de servicio consociados con leguminosas como la vicia. A diferencia de los centenos, que suelen ser muy competitivos y desplazar a la leguminosa, los triticales de ciclo intermedio y largo permiten un mejor equilibrio en la consociación. Esto favorece el desarrollo de la vicia y potencia sus beneficios, especialmente la fijación biológica de nitrógeno.

En su uso como verdeo de invierno para pastoreo directo, el triticale resulta ideal para complementar avenas y raigrás, ya que contribuye a balancear la oferta forrajera y a encadenar los lotes de producción. En el caso de silajes de planta entera, los especialistas recomiendan realizar el corte al final del encañado o antes, para asegurar una buena digestibilidad del material ensilado.

En cuanto a su disponibilidad comercial, el cultivar Justo INTA se encuentra bajo convenio con la empresa Barenbrug, mientras que Dardo INTA es comercializado por la Asociación Cooperadora del INTA Bordenave junto a su red de multiplicadores, integrada por SeedEx, Peman y Vitagro.

Con estas incorporaciones, el triticale consolida su lugar como una especie estratégica para los sistemas mixtos, aportando productividad, estabilidad y sustentabilidad, y reafirmando el rol del INTA en el desarrollo de genética adaptada a las necesidades del agro argentino.