La presidenta de la FAA advirtió en Tucumán sobre el riesgo de desaparición de pequeños productores
La presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), Andrea Sarnari, visitó Tucumán y mantuvo reuniones con dirigentes y productores, donde advirtió sobre la difícil situación que atraviesa el campo. “Sin condiciones adecuadas, los pequeños productores pueden desaparecer”, alertó la dirigente durante su recorrida.
Sarnari describió un escenario complejo para las economías regionales, especialmente para la actividad cañera. Explicó que los precios del azúcar se encuentran en niveles muy bajos, mientras que los costos de los insumos encarecen la producción y generan rentabilidad negativa. Según señaló, al finalizar la cosecha muchos agricultores dudan de poder afrontar la próxima campaña.
La presidenta de la FAA también expresó su preocupación por la fuerte presión tributaria que afecta a los agricultores. Consideró que la combinación de impuestos nacionales, provinciales y municipales se convierte en una carga difícil de afrontar en un contexto de márgenes reducidos. A esto se suma la apertura de importaciones, que genera una competencia desigual con países como Brasil, Uruguay, Paraguay y Chile.
En los encuentros que encabezó en la Casa de Gobierno provincial estuvo acompañada por Silvia Pérez, directora titular del Distrito 14 de FAA; Martín Lazarte, subsecretario de Desarrollo Productivo de Tucumán; Elvio Guía, síndico de la entidad; y el federado Fernando Austerlitz. Allí remarcó la necesidad de contar con créditos accesibles, ya que las tasas actuales, ubicadas entre el 35 y el 40 por ciento, resultan imposibles de afrontar. También planteó la urgencia de realizar inversiones en infraestructura como rutas, trenes, electrificación y conectividad rural que permitan agregar valor en origen y fortalecer el arraigo en las comunidades.
En relación con las políticas oficiales, Sarnari reconoció que hubo decisiones macroeconómicas positivas, como la unificación cambiaria y el ordenamiento de las cuentas. No obstante, advirtió que la falta de condiciones microeconómicas podría profundizar la concentración y dejar afuera a los pequeños productores. Además, manifestó inquietud por la reducción territorial del INTA, a la que consideró un retroceso en investigación y acompañamiento técnico.
Finalmente, insistió en que regiones como el NOA y el NEA requieren un esquema de políticas diferenciadas, dado que enfrentan altos costos logísticos y mayores distancias a los puertos. En ese sentido, defendió la eliminación gradual de las retenciones con un criterio escalonado que tenga en cuenta el tamaño de cada explotación, para garantizar igualdad de oportunidades y evitar la competencia desleal.
La visita de la presidenta de FAA a Tucumán puso en evidencia que, más allá de los gestos macroeconómicos del Gobierno, el interior productivo demanda medidas urgentes que permitan sostener la rentabilidad y evitar un proceso de concentración que recuerde lo ocurrido en la década de los noventa.