20 April, 2026
Destacadas Economía

Dólar: qué espera el mercado y cómo se proyecta el primer trimestre de 2026

Dólar: qué espera el mercado y cómo se proyecta el primer trimestre de 2026

Las expectativas sobre la evolución del dólar vuelven a ocupar un lugar central en el debate económico argentino. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central (BCRA) -realizado entre el 26 y el 28 de noviembre con la participación de 46 consultoras, centros de investigación y entidades financieras- trazó un escenario de mayor estabilidad cambiaria para los próximos meses y una dinámica moderada para 2025.

Según los “gurúes de la city”, el dólar oficial cerraría el año por debajo de los $1.500, mientras que las proyecciones para el primer trimestre de 2026 muestran aumentos leves y graduales, manteniéndose dentro del esquema de bandas cambiarias.

La mediana de proyecciones del REM ubicó al tipo de cambio mayorista en $1.472,90 para diciembre, es decir, $27 menos que en el relevamiento previo. Esta corrección a la baja implica que, para el mercado, la devaluación del último trimestre será menor a la que se esperaba incluso hace apenas un mes.

En términos anuales, esto significa una variación del 44,3%, 2,7 puntos menos respecto al cálculo anterior. El “Top 10” de analistas, considerados los de mejor desempeño histórico, estima un valor muy parecido: $1.480,60 para diciembre.

Este ajuste confirma un dato clave: el mercado confía en que el dólar se mantendrá dentro de las bandas establecidas por el BCRA, evitando saltos abruptos al menos en el corto plazo.

Los analistas proyectan un dólar que seguirá moviéndose con subas moderadas mes a mes:

  • Enero 2026: $1.501 (+1,9%)
  • Febrero 2026: $1.528 (+1,8%)
  • Marzo 2026: $1.539 (+0,7%)

En este escenario, el tipo de cambio avanzaría por debajo de la inflación estimada para esos meses, lo que implica una continuidad del proceso de apreciación cambiaria en términos reales.

La señal es clara: el mercado no espera un shock devaluatorio, sino una continuidad del ritmo de crawling peg dentro de los márgenes oficiales.

Para diciembre de 2026, el REM proyecta un tipo de cambio nominal de $1.720, lo que supone una suba de 16,8% anual, todavía por debajo de la inflación esperada del 19,6%.

Esta relación confirma que el mercado anticipa un dólar atrasado en términos reales, un fenómeno recurrente en las etapas de estabilización económica, aunque no exento de tensiones: un tipo de cambio que se mueve por debajo de la inflación suele generar presiones más adelante.

La estabilidad que hoy reflejan las proyecciones del REM no está garantizada: depende de que se cumplan varios supuestos. Entre ellos, que el BCRA sostenga su esquema de bandas sin perder reservas, que la inflación continúe desacelerándose, que la actividad económica no caiga más de lo previsto, y que no se alteren los flujos de ingreso de divisas, especialmente en un año agrícola que aún está bajo riesgo climático.

Los analistas lo señalan casi como un mantra: la calma cambiaria es posible, pero frágil.  Si las proyecciones se cumplen, el año próximo mostrará un dólar relativamente estable, con subas moderadas y un ancla cambiaria alineada con los objetivos de estabilización del Gobierno.

Pero la historia económica argentina enseña que los pronósticos pueden verse alterados rápidamente ante shocks externos, movimientos políticos o desequilibrios internos.

Por ahora, el veredicto del mercado es claro: no se espera una devaluación brusca, pero tampoco un tipo de cambio libre de presiones. El 2025 será un año donde la clave estará en interpretar señales, anticipar correcciones y entender que la estabilidad cambiaria, en Argentina, siempre es una meta que se construye día a día.