El exceso de lluvias complica la campaña hortícola en Santiago
Durante la campaña actual en Santiago del Estero, las condiciones hídricas acumuladas desde octubre han generado un escenario particularmente complejo para la producción de cultivos hortícolas de invierno, especialmente cebolla y zanahoria, destacó el ingeniero agrónomo Howard Van Meer, especialista en Agro meteorología e integrante del Grupo Recursos Naturales Modelación de cultivos, pronósticos, cambio climático del INTA Santiago. Se trata del informe denominado “El clima en el inicio de la campaña otoño-invierno en Santiago del Estero”, recientemente publicado en el número 11 de la revista “Mirada Frutihortícola”.
El investigador señaló que, según registros de la estación meteorológica de la estación experimental del INTA Francisco Cantos, las precipitaciones acumuladas superan los 700 mm en el período mencionado, un valor considerablemente alto para la región y para esta época del año. Este exceso de agua ha producido una recarga importante del perfil del suelo, lo cual, si bien puede parecer beneficioso desde el punto de vista hídrico, está generando efectos agronómicos adversos.

En la naturaleza, el transporte de polen de una flor a otra se realiza por un gran número de agentes polinizadores, entre los que podemos citar a los insectos. El uso indiscriminado de insecticidas, el predominio del monocultivo y otros factores han hecho desaparecer un gran número de especies. El hombre no tiene, por ahora, posibilidad de control sobre la mayoría de ellos.
Uno de los principales impactos observados es la aparición de problemas de enfermedades fúngicas, favorecido por ambientes de alta humedad relativa y suelos saturados. Este contexto sanitario obliga a realizar resiembras de cebolla debido a pérdidas en la implantación inicial, lo que incrementa los costos de producción y retrasa el calendario de cultivo.

Además, el exceso de humedad ha contribuido a procesos de “planchado” o compactación superficial del suelo, especialmente en suelos con menor contenido de materia orgánica o con manejo de labranza convencional. Esto afecta la emergencia uniforme de cultivos como la cebolla y zanahoria, que requieren condiciones de suelo suelto, bien aireado y con buena estructura para el desarrollo de raíces.
De acuerdo con análisis estacionales recientes mencionados por el especialista Dr. Minetti y las proyecciones climáticas del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el escenario de alta humedad podría persistir al menos hasta el mes de junio. Esta continuidad de condiciones húmedas estaría asociada a un patrón regional de circulación atmosférica que favorece el ingreso de humedad desde el norte y noreste del país, manteniendo niveles de precipitación por encima de lo normal o con eventos frecuentes, aunque no necesariamente intensos de forma individual.

Desde el punto de vista productivo, esta prolongación del periodo húmedo incrementa significativamente el riesgo sanitario en cultivos hortícolas de invierno. Las enfermedades fúngicas, como damping, mildiu, botrytis y alternaria, entre otras, encuentran condiciones óptimas para su desarrollo, lo que obliga a intensificar estrategias de manejo integrado, incluyendo monitoreo frecuente, aplicaciones preventivas de fungicidas, mejora del drenaje y ajuste de densidades de siembra.
Asimismo, el exceso de humedad puede afectar la eficiencia de la fertilización nitrogenada, debido a pérdidas por lixiviación, reduciendo la disponibilidad de nutrientes en etapas críticas del cultivo. Esto puede traducirse en disminución del rendimiento potencial si no se realizan ajustes en la estrategia de manejo.

En este contexto, las recomendaciones técnicas apuntan a priorizar el drenaje superficial, evitar labores en suelo con alta humedad para reducir compactación, y considerar la selección de variedades con mayor tolerancia a enfermedades foliares. También se sugiere ajustar fechas de siembra y escalonar implantaciones para reducir el riesgo climático concentrado.
De modo tal que el escenario estacional para los cultivos hortícolas de invierno en Santiago del Estero se presenta desafiante, con una marcada influencia del exceso hídrico acumulado y la posible continuidad de condiciones húmedas en los próximos meses. La gestión agronómica deberá enfocarse en la prevención de enfermedades y el manejo cuidadoso del suelo para mitigar impactos productivos.