Comenzó a regir el acuerdo comercial entre el MERCOSUR y la Unión Europea
A comienzos de este mes entró oficialmente en vigencia el Acuerdo Interino de Comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea, un tratado que marca un cambio significativo en las relaciones comerciales entre ambos bloques e introduce modificaciones inmediatas en aranceles, importaciones y procedimientos aduaneros.
El acuerdo establece una zona de libre comercio con una reducción y eliminación progresiva de derechos aduaneros para una amplia variedad de productos originarios de Europa. En algunos casos, los beneficios serán inmediatos, mientras que otros bienes seguirán un cronograma gradual de desgravación arancelaria, según las categorías previstas en los anexos del convenio.

En el caso de la Argentina, comenzará a aplicarse un esquema progresivo de eliminación de aranceles para mercancías provenientes de países de la Unión Europea. La implementación dependerá de la clasificación arancelaria de cada producto, permitiendo que algunos ingresen con beneficios inmediatos y otros accedan a reducciones escalonadas a lo largo de los próximos años.
Uno de los aspectos destacados del acuerdo es la creación de contingentes preferenciales para determinados productos considerados estratégicos desde el punto de vista comercial. Entre ellos figuran leche en polvo, quesos, leche maternizada, ajo, cacao y derivados del chocolate, que podrán ingresar al mercado regional con condiciones arancelarias especiales dentro de volúmenes previamente establecidos.

Además, Argentina pondrá en marcha un contingente anual de 15.500 vehículos europeos que accederán a una reducción del 50% en el arancel básico hasta el octavo año de vigencia del acuerdo. La asignación de esos cupos se realizará por orden de llegada de las solicitudes presentadas.
En materia de certificación de origen, el nuevo esquema incorpora un sistema simplificado para acceder a los beneficios preferenciales. Los importadores deberán presentar declaraciones de origen emitidas directamente por los exportadores europeos, quienes utilizarán el mecanismo de autocertificación vigente en la Unión Europea.

Estas declaraciones podrán redactarse en español, portugués o inglés y deberán incluir el número de registro REX del operador europeo, además de indicar expresamente el origen “Unión Europea”. La documentación tendrá una validez de 12 meses desde su emisión.
En cuanto a los procedimientos aduaneros, las mercaderías alcanzadas por contingentes serán liquidadas automáticamente. Para el resto de los productos se aplicará de manera transitoria un sistema de autoliquidación aduanera mediante un código específico, mientras continúa vigente la Tasa de Estadística hasta nueva disposición oficial.

Asimismo, toda la documentación vinculada a operaciones comerciales deberá consignar el código de acuerdo “MERCOSUR-UE”.
La entrada en vigencia de este tratado representa un paso clave en la integración económica entre ambos bloques y abre un nuevo escenario para importadores, exportadores y sectores productivos, en un contexto donde se espera una mayor circulación de bienes y una progresiva reducción de barreras comerciales.