Biocombustibles: el sector respaldó en el Congreso el proyecto de reforma impulsado por Patricia Bullrich
Las principales cámaras que agrupan a los productores de biocombustibles del país expresaron su firme respaldo al proyecto de modificación de la ley de biocombustibles impulsado por la senadora Patricia Bullrich, durante una reunión de trabajo realizada en el Congreso de la Nación.
Del encuentro participaron directivos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), el Centro Azucarero Argentino y representantes de los productores de bioetanol de maíz, quienes analizaron los alcances de la iniciativa junto a legisladores del bloque La Libertad Avanza (LLA).
El presidente de CIARA-CEC, Gustavo Idígoras, formó parte de la reunión junto a referentes clave del sector, entre ellos Patrick Adam, representante del bioetanol de maíz, quien defendió la propuesta al considerar que “normaliza y regula, fomenta la competencia y elimina burocracia”, al tiempo que permitirá ofrecer “más y mejores opciones para el consumidor”.
En la misma línea, Jorge Feijóo, del Centro Azucarero Argentino, calificó el proyecto como un “paso adelante” y subrayó el rol estratégico del bioetanol para garantizar la sustentabilidad y competitividad de la industria.
Tensiones en la cadena productiva
Previo a este posicionamiento, CIARA-CEC había manifestado fuertes críticas hacia un sector de las plantas de biodiésel, al cuestionar la “falta de vocación de crecimiento” tras casi dos décadas de operar en un mercado regulado y con baja competencia.
Desde la entidad remarcaron que la Argentina produce anualmente cerca de 8,5 millones de toneladas de aceite de soja, mientras que el segmento pyme del biodiésel requiere alrededor de 650 mil toneladas para abastecer el mercado interno, lo que evidencia —según sostienen— que la discusión no pasa por la disponibilidad del recurso, sino por decisiones estratégicas del sector.
Además, indicaron que actualmente existen 28 plantas de biodiésel sin inversiones en producción de insumos, en contraste con el complejo aceitero, que cuenta con 358 establecimientos activos en ocho provincias y una capacidad instalada de 70 millones de toneladas.
Regulación, competitividad y mercados
Desde CIARA-CEC señalaron que el esquema vigente, derivado de la ley sancionada en 2006, terminó generando distorsiones en la cadena, al sostener un modelo protegido que no incentivó la inversión ni la integración productiva.
En ese sentido, destacaron que el país cuenta con capacidad tecnológica y eficiencia suficiente para competir a nivel global, recordando que entre 2016 y 2018 Argentina fue el principal exportador mundial de biodiésel, con una producción de 2,8 millones de toneladas.
No obstante, advirtieron que el crecimiento del sector se vio afectado por barreras internacionales, como las restricciones impuestas por Estados Unidos durante la administración de Donald Trump y medidas adoptadas por la Unión Europea.
Finalmente, el sector exportador reiteró su apoyo al proyecto de Bullrich al considerar que es necesario avanzar hacia un marco normativo moderno, que promueva la competencia, la inversión y reglas claras para todos los actores de la cadena, dejando atrás esquemas considerados distorsivos para el desarrollo de la actividad.