Zamora cuestionó el acuerdo con los holdouts
El senador nacional Gerardo Zamora presentó en el Senado de la Nación una firme postura en rechazo al proyecto vinculado a los acuerdos con los acreedores holdouts, al considerar que la iniciativa representa un retroceso en la defensa de los intereses argentinos y en los principios que históricamente guiaron los procesos de reestructuración de deuda soberana.
Durante su intervención, el legislador sostuvo que las reestructuraciones de deuda aceptadas por amplias mayorías de acreedores deben ser respetadas y advirtió que no corresponde otorgar beneficios especiales a sectores especulativos que decidieron mantenerse al margen de los acuerdos para luego obtener ventajas mediante litigios judiciales.

En los fundamentos de su posición, Zamora señaló que la discusión excede el plano estrictamente financiero y alcanza aspectos centrales como la soberanía económica, la seguridad jurídica y la capacidad de los Estados para resolver crisis sin comprometer su futuro. En ese sentido, recordó que los denominados holdouts son fondos de inversión que adquieren deuda de países en dificultades a precios reducidos para posteriormente reclamar el cobro total de los títulos mediante demandas en tribunales extranjeros.
El senador remarcó que la experiencia argentina demuestra la importancia de respetar las decisiones adoptadas por las mayorías calificadas de acreedores. Recordó que, tras la crisis de 2001, el país impulsó procesos de reestructuración que lograron una adhesión superior al 90 por ciento, permitiendo avanzar hacia una normalización de la deuda pública bajo condiciones aceptadas por la gran mayoría de los tenedores de bonos.

Según expresó, permitir que una minoría especulativa obtenga condiciones más favorables que quienes participaron de los canjes genera un incentivo negativo para futuras negociaciones, debilitando los mecanismos de resolución de crisis y afectando la seguridad jurídica internacional.
Asimismo, Zamora destacó que los principios respaldados por organismos internacionales, entre ellos las resoluciones aprobadas por la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre reestructuración de deuda soberana, reconocen la necesidad de privilegiar soluciones colectivas y desalentar comportamientos abusivos de minorías especulativas que intentan bloquear acuerdos alcanzados por consenso mayoritario.

Durante el debate, el legislador también manifestó preocupación por las consecuencias económicas y sociales que pueden derivarse de este tipo de decisiones. Señaló que detrás de cada negociación de deuda no existen únicamente cifras o compromisos financieros, sino también recursos destinados al funcionamiento del Estado, la infraestructura, la salud, la educación y el bienestar de la población.
Finalmente, Zamora reafirmó su voto negativo al proyecto al considerar que el país debe sostener una posición firme en defensa de las reestructuraciones soberanas y de los acuerdos construidos colectivamente, evitando que intereses particulares prevalezcan sobre decisiones que involucran el futuro económico y social de toda la Nación.