Invitan a recorrer la historia de los meleros santiagueños
La Facultad de Humanidades, Ciencias Sociales y de la Salud de la UNSE será escenario este miércoles 7 de octubre de la conferencia abierta “Los meleros santiagueños. Una historia de larga duración”, que estará a cargo de la reconocida historiadora e investigadora Judith Farberman.
La actividad comenzará a las 19, en el SUM de la Facultad, y será presentada por José Vezzosi y Joaquín Abuchacra. La propuesta fue declarada de interés académico por el Consejo Directivo de la FHCSyS, es abierta a la comunidad y contempla la entrega de certificados.
La conferencia propone recuperar una figura estrechamente ligada a la historia del monte santiagueño: la de los meleros, hombres que se internaban en grupos en busca de miel silvestre y cuya presencia puede rastrearse en documentos de diferentes períodos históricos.
La actividad es organizada por el Equipo de Investigación Cultura, Sociedad y Poder, la Licenciatura en Historia de la FHCSyS-UNSE y el Instituto de Estudios para el Desarrollo Social (INDES).
En diálogo con Radio Universidad, Farberman explicó que su interés por estos actores surgió durante sus investigaciones sobre la historia colonial y señaló que la recolección constituyó desde tiempos muy tempranos una actividad central para las familias indígenas y campesinas de Santiago del Estero. Incluso antes de la llegada de los españoles, la subsistencia de estas poblaciones se apoyaba fuertemente en un esquema que incluía la recolección de los recursos proporcionados por el monte.
RECONSTRUCCIÓN HISTÓRICA
Una de las particularidades de la investigación es que no existe un único corpus documental dedicado específicamente a los meleros. Para reconstruir su historia, Farberman debió rastrear sus huellas en materiales de naturaleza muy diversa: procesos criminales, descripciones de expediciones al Chaco, documentos jesuíticos, informes económicos, textos folclóricos y la Encuesta Nacional de Folklore de 1921. 
“No es que te vas a encontrar un expediente sobre meleros”, explicó la historiadora al describir un trabajo que obliga a reunir indicios dispersos en documentos producidos con finalidades completamente diferentes. El resultado permite observar la persistencia y las transformaciones de estos actores a través del tiempo.
Si bien el núcleo de la investigación se concentra en el período colonial -donde Farberman encontró mayor cantidad de información sobre los meleros “de carne y hueso”-, el recorrido alcanza fuentes del siglo XX, cuando la figura comienza a aparecer asociada predominantemente con el criollo santiagueño. En los documentos coloniales, en cambio, aparecen también indígenas pertenecientes a distintos pueblos, entre ellos grupos especializados en la recolección y comercialización de miel.
CONOCER EL MONTE PARA SOBREVIVIR
Las expediciones requerían conocimientos específicos. Los meleros debían saber localizar la miel, seguir el vuelo de las abejas y reconocer sus sonidos, pero también orientarse en territorios alejados de los cursos de agua y conocer los “pozos” donde se acumulaba el agua de lluvia.
Farberman destacó que se trataba de hombres dotados de un profundo saber sobre el territorio: conocían los caminos, los lugares donde asentarse y las precauciones necesarias para internarse durante varios días en zonas donde la falta de agua podía convertirse en un riesgo para la supervivencia.
A ello se sumaban otros peligros. Los caballos utilizados en las expediciones podían ser objeto de disputa y existen registros de meleros atacados durante sus incursiones. Para protegerse de la vegetación espinosa del monte utilizaban además elementos particulares, entre ellos una especie de coraza de cuero y protección para la cabeza.
La miel recolectada era silvestre y provenía principalmente de pequeñas abejas nativas —meliponas— y de avispas mielíferas como las lechiguanas. Durante la época colonial, buena parte de esa miel se destinaba al autoconsumo, mientras que la cera constituía un producto con valor comercial, especialmente por su utilización para iluminación y en las prácticas religiosas.
La conferencia permitirá, de este modo, acercarse a la historia provincial desde actores que pocas veces ocupan el centro de los relatos tradicionales. A través de los meleros es posible observar prácticas económicas, conocimientos sobre el ambiente, relaciones sociales y transformaciones que atravesaron durante siglos a las poblaciones indígenas y campesinas de Santiago del Estero.
Finalmente, Farberman señaló que se trata de una investigación reciente y todavía en desarrollo, que espera profundizar y convertir posteriormente en una publicación.