6 October, 2026
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La principal preocupación de los argentinos es la desocupación

La principal preocupación de los argentinos es la desocupación

La desocupación se convirtió en el principal problema del país para los argentinos, con el 19,8% de las menciones, y desplazó al segundo lugar a los aumentos de precios y tarifas, que alcanzaron el 18,9%, según el último relevamiento nacional de opinión pública de Management & Fit.

El cambio se produjo en un escenario marcado por las dificultades económicas de los hogares y por una creciente preocupación vinculada al empleo. De acuerdo con la medición, la mención de la desocupación aumentó 2,2 puntos porcentuales respecto de julio, mientras que la preocupación por los aumentos de precios y tarifas retrocedió 3,5 puntos.

El ranking de las principales preocupaciones nacionales se completa con la corrupción, que reúne el 15,9% de las respuestas; la inseguridad, con el 13,7%; y la pobreza, con el 13,5%.

En el plano individual, el peso de las cuestiones económicas es aún mayor. Según el estudio, las preocupaciones vinculadas con la economía representan el 69,1% de las menciones personales.

La principal preocupación continúa siendo la dificultad para llegar a fin de mes, mencionada por el 22% de los encuestados, aunque registró una baja de dos puntos respecto de julio. En segundo lugar aparecen los bajos ingresos, con el 17,2%.

También aumentaron las menciones relacionadas con el mercado laboral. La falta de trabajo o desocupación alcanzó el 9,4%, mientras que el temor a perder el empleo llegó al 4,5%. A su vez, la dificultad para alquilar o acceder a una vivienda alcanzó el 7,4%. En conjunto, los datos muestran que el empleo, los ingresos y la capacidad para afrontar los gastos cotidianos ocupan un lugar central entre las preocupaciones de los argentinos.

La presión sobre las economías familiares también aparece reflejada en la percepción de los propios hogares. El 52,4% de las familias manifestó atravesar algún grado de dificultad económica. Dentro de ese grupo, el 31,2% señaló que sus ingresos no alcanzan y que enfrenta algunas dificultades, mientras que el 21,2% afirmó atravesar grandes dificultades para cubrir sus gastos.

En el otro extremo, el 11,8% de los hogares manifestó tener capacidad de ahorro, mientras que el 33,5% indicó que llega ajustado a fin de mes, pero sin mayores inconvenientes. El informe también advierte que la presión sobre el presupuesto familiar se profundiza entre las mujeres, las personas mayores de 40 años y los sectores de menor nivel educativo.

El relevamiento también consultó sobre la percepción de la situación social y económica del país. La evaluación negativa sobre la situación actual alcanzó el 56,7% en septiembre, lo que representa un incremento de 1,9 puntos porcentuales respecto de julio. Dentro de esa valoración, se destacó el crecimiento de la categoría “Muy mala”, que pasó del 32,4% al 38,9%.

En contraste, la percepción positiva se mantuvo prácticamente estable, en torno al 16,8%. La medición también registró una diferencia según género: la valoración favorable aparece con mayor intensidad entre los varones, mientras que la percepción negativa se profundiza entre las mujeres.

Las expectativas tampoco mostraron una evolución favorable en la última medición. La mirada negativa sobre cómo estará el país dentro de un año alcanzó el 46,4%, 3,2 puntos porcentuales más que en la medición anterior. El deterioro estuvo acompañado por un incremento de la categoría más pesimista, “Mucho peor”, que pasó del 17,9% al 22,3%.

Por su parte, el 33,8% de los encuestados manifestó una perspectiva positiva sobre el futuro. También en este indicador se observa una brecha de género: las expectativas favorables tienen mayor presencia entre los varones, mientras que el pesimismo registra mayor intensidad entre las mujeres.

Al evaluar la situación económica personal, la percepción negativa alcanzó el 39,3% de las respuestas, con un incremento de 1,8 puntos porcentuales respecto de julio.

Los resultados del relevamiento muestran así un escenario en el que las preocupaciones vinculadas con el empleo, los ingresos y la capacidad de afrontar los gastos cotidianos ocupan un lugar central tanto al analizar los principales problemas del país como al observar la situación particular de los hogares.

El desplazamiento de la desocupación al primer lugar del ranking nacional y el hecho de que casi siete de cada diez menciones personales estén vinculadas con cuestiones económicas reflejan el peso que las condiciones materiales tienen actualmente en las preocupaciones expresadas por los argentinos, de acuerdo con la medición de Management & Fit.