7 June, 2026
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Abejas en alerta: crece la preocupación por la pérdida de polinizadores en Santiago del Estero

Abejas en alerta: crece la preocupación por la pérdida de polinizadores en Santiago del Estero

La disminución de abejas y otros insectos polinizadores se ha convertido en una preocupación creciente a nivel mundial y también comienza a sentirse en Santiago del Estero, donde productores, apicultores y especialistas observan con inquietud los efectos de este fenómeno sobre los ecosistemas y las actividades productivas.

Según datos difundidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), cerca del 75% de los principales cultivos alimentarios del mundo dependen, en distinta medida, de la polinización animal. Frutas, verduras, semillas y forrajes forman parte de una cadena productiva que necesita de la acción de estos insectos para mantener sus niveles de producción.

En la provincia, la situación se ve agravada por factores como el avance del desmonte, las sequías prolongadas, las altas temperaturas y el uso intensivo de agroquímicos, que han modificado significativamente los ambientes naturales donde habitan las abejas y otros polinizadores.

Apicultores de distintas zonas del interior señalan que las floraciones son cada vez más breves y menos predecibles, mientras que muchas colonias encuentran mayores dificultades para sobrevivir a las condiciones climáticas extremas. Esta realidad no solo afecta a las abejas productoras de miel, sino también a especies nativas fundamentales para la conservación de la biodiversidad del monte chaqueño.

Los especialistas advierten que la pérdida de polinizadores puede traducirse en menores rendimientos agrícolas, una reducción en la calidad de los cultivos y mayores costos para los productores. Además, representa una amenaza para numerosas familias rurales que complementan sus ingresos a través de la apicultura.

La miel santiagueña, reconocida por su calidad y por su vínculo con las especies vegetales autóctonas del monte, también podría verse afectada si la tendencia continúa. Por ello, organismos internacionales y entidades ambientales impulsan medidas destinadas a proteger a los polinizadores, entre ellas la conservación de bosques nativos, la reducción del uso de pesticidas y la promoción de prácticas agrícolas más sostenibles.

Más allá de su importancia para la producción de alimentos, las abejas son consideradas indicadores clave de la salud ambiental. Su disminución constituye una señal de alerta sobre el estado de los ecosistemas y plantea un desafío que involucra tanto a productores como a la sociedad en su conjunto.

En una provincia donde la actividad agropecuaria y los recursos naturales tienen un papel fundamental en la economía y la vida rural, la protección de los polinizadores aparece como una tarea cada vez más necesaria para garantizar la sostenibilidad de los sistemas productivos y la conservación de la biodiversidad.