Altas temperaturas: recomendaciones clave para proteger las colmenas y evitar pérdidas
Con el avance de la temporada estival y jornadas que superan los 40 °C en Santiago del Estero, el sector apícola refuerza las alertas ante el riesgo que representan las altas temperaturas para las colmenas. El Técnico Apícola Universitario Francisco Altamiranda, de la AER Quimilí del INTA, difundió una serie de recomendaciones esenciales para minimizar el estrés térmico y evitar daños severos en la producción.
Las temperaturas extremas pueden provocar desde la muerte masiva de abejas hasta el colapso estructural de los panales, lo que repercute directamente en la productividad y sostenibilidad de los apiarios. Por eso, el INTA recomienda adoptar medidas urgentes de manejo y prevención.

Medidas básicas para proteger las colmenas
Entre las acciones prioritarias, los especialistas señalan la importancia de garantizar sombra compacta -natural o construida- para reducir la exposición directa al sol. También se recomienda mantener despejado un perímetro de alrededor de 10 metros alrededor de cada colmena, cortando yuyos y arbustos para favorecer la circulación del aire.
Asimismo, se aconseja:
- Mantener tapas y piqueras totalmente descubiertas para mejorar la ventilación.
- Proveer abundante agua limpia desde temprano, ubicando los bebederos en sombra y a una distancia de 7 a 10 metros del apiario, manteniendo el agua siempre fresca.
- Evitar trabajos durante las horas de mayor temperatura, y planificar las visitas entre las 7 y las 10 de la mañana o después de las 17. Además, cada operario debe llevar al menos tres litros de agua para mantenerse hidratado.

Cómo identificar daños por calor
Cuando una colmena sufre estrés térmico severo, los signos suelen ser inmediatos: abejas muertas en la piquera y en el suelo, miel derramando en forma de chorro, ceras deformadas y panales que colapsan dentro de la colmena, mezclando miel, cría y larvas.
Frente a esta situación es necesario evaluar el nivel de daño:
- Si no está la reina y el daño es grave, se debe retirar todo el material afectado, higienizar y acondicionar los elementos recuperables.
- Si la reina está presente y los daños son parciales, se recomienda rescatar el material vivo no comprometido, redistribuirlo en nuevas alzas y trasladarlo al anochecer hacia un sitio sombreado y ventilado.
- En ambos casos, es indispensable retirar del apiario los restos de abejas, larvas, cera y miel para evitar contaminación y plagas.

Las temperaturas extremas también incrementan el riesgo de incendios, por lo que el INTA insiste en extremar cuidados con el uso del ahumador. Se recomienda apagarlo siempre con agua o cavando un pequeño pozo que permita cubrirlo con tierra al finalizar la jornada.