Bitcoin subió 42,7% en el tercer trimestre y podría alcanzar los US$ 110.000 antes de fin de año
El mercado de criptomonedas registró una fuerte recuperación durante el tercer trimestre de 2026. Bitcoin subió un 42,7%, Ethereum avanzó un 70,9% y Solana ganó un 60,5%, según el último informe Crypto Market Outlook de Nexo. La mejora permitió a Bitcoin dejar atrás tres trimestres consecutivos de caídas.
El repunte estuvo impulsado por una combinación de factores macroeconómicos y una mayor participación de inversores institucionales. Entre los acontecimientos destacados, el 19 de agosto el Tesoro de Estados Unidos anunció que duplicaría las recompras de bonos de largo plazo, de US$ 2.000 millones a US$ 4.000 millones por operación. Tras el anuncio, Bitcoin pasó de unos US$ 64.700 a superar los US$ 78.000 en tres jornadas de negociación.
La recuperación también contó con el respaldo de los fondos cotizados en bolsa (ETF). Los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos captaron US$ 2.650 millones durante septiembre, mientras que los de Ethereum recibieron unos US$ 860 millones y los de Solana registraron entradas por aproximadamente US$ 250 millones durante el trimestre.
¿Puede Bitcoin llegar a los US$ 110.000?
Según Nexo, Bitcoin comienza el último trimestre del año con un panorama técnico más favorable, aunque su evolución dependerá de las condiciones económicas internacionales.
El informe identifica los US$ 82.000 como un nivel clave para sostener la recuperación, cercano al costo promedio estimado de adquisición de los inversores en ETF de Bitcoin al contado, situado en torno a los US$ 82.300.
Si la criptomoneda logra mantenerse por encima de ese umbral y superar la resistencia de entre US$ 88.000 y US$ 90.000, podría avanzar hacia un rango de US$ 105.000 a US$ 110.000. En cambio, una caída sostenida por debajo de los US$ 82.000 podría abrir la puerta a una corrección hacia los US$ 80.000 o los US$ 77.000.
Nexo contempla tres escenarios para el cierre de 2026: una suba adicional si se modera la inflación y continúa el ingreso de capital institucional; una etapa de consolidación con cotizaciones de entre US$ 79.000 y US$ 90.000; o un retroceso si persisten las presiones inflacionarias y se endurecen las condiciones monetarias.
El informe aclara que se trata de escenarios posibles, no de predicciones garantizadas ni recomendaciones de inversión.
La Reserva Federal, un factor decisivo
La política monetaria estadounidense será determinante para el desempeño de los activos digitales. Según el reporte, la Reserva Federal elevó las tasas de interés en septiembre hasta un rango de entre 3,75% y 4%, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 30 años llegó al 5,66% a principios de octubre, su nivel más alto en más de dos décadas.
Los rendimientos elevados pueden restar atractivo a las criptomonedas, debido a que ofrecen alternativas de inversión consideradas relativamente más seguras. Por eso, los próximos datos de inflación y crecimiento, junto con las decisiones de la Fed y los flujos hacia los ETF, serán claves para determinar la dirección del mercado.
Ethereum y Solana también lideraron las subas
La recuperación fue más pronunciada en algunas de las principales criptomonedas alternativas. Ethereum subió un 70,9%, su mejor desempeño trimestral desde principios de 2021, mientras que Solana avanzó un 60,5%.
Nexo atribuyó estas mejoras principalmente a la demanda en el mercado al contado y a una mayor participación institucional, más que a un incremento significativo de las operaciones apalancadas. No obstante, advirtió que la evolución de estas monedas seguirá estrechamente vinculada al desempeño de Bitcoin.
El informe también destacó los avances en la infraestructura de los activos digitales, especialmente en la tokenización y la regulación de las stablecoins, aunque algunas iniciativas legislativas estadounidenses continúan enfrentando obstáculos.
En conclusión, el mercado cripto muestra señales de recuperación, pero su continuidad dependerá en buena medida de la inflación, las tasas de interés y la demanda institucional. La mayor integración de estos activos en los mercados financieros tradicionales representa un avance para el sector, aunque no elimina los riesgos asociados a la volatilidad y al contexto económico global.