Con bajos impuestos, la provincia busca convertirse en el nuevo centro financiero regional
Autoridades del Consejo Económico y Social de Santiago del Estero (CES) y la Cámara de Comercio analizaron estrategias para transformar la baja alícuota de Ingresos Brutos de la Provincia en un elemento clave para el desarrollo económico-tributario, destacando el rol de las delegaciones bancarias locales como herramientas de dinamización financiera.
La reunión tuvo lugar en la sede del CES, ubicado en el Piso 10 de la Torre Belgrano en el Complejo Manuel Belgrano (Andes y Belgrano) y contó con la presencia de su Secretario Ejecutivo, Miguel Mandrille , y el Secretario Adjunto, Ricardo Sosa , junto al vicepresidente de la Cámara de Comercio de Santiago del Estero, Rodolfo Lindow, y el Secretario de Gestión Económico, Matías Abdala.

El eje central del encuentro fue la puesta en valor de la política tributaria santiagueña. Durante el análisis, los funcionarios aportaron datos comparativos que demuestran que la provincia sostiene un costo del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sensiblemente inferior al de la media nacional y de las jurisdicciones vecinas.
El sector comercial local analizó esta ventaja competitiva no solo como un beneficio de costos, sino como un vector de expansión. La baja presión fiscal actúa de forma directa como un incentivo para la formalización y el crecimiento interno, permitiendo a los comerciantes santiagueños ofrecer precios más competitivos que sus pares de otras provincias.

El punto más innovador de la mesa de trabajo giró en torno al diseño de un circuito para captar capitales extraprovinciales, utilizando las herramientas fiscales de Santiago del Estero. La estrategia se estructura apuntando al Sustento del Convenio Multilateral aprovechando la normativa legal para que empresas de otras provincias, que operan bajo el régimen de Convenio Multilateral, declaren y asignen base imponible en Santiago del Estero.
En ese sentido, se analizó la posibilidad de incentivar a firmas de todo el país a canalizar el cobro de sus operaciones y el depósito de fondos a través de sucursales y delegaciones bancarias con asiento físico en territorio santiagueño. Al unificar los flujos financieros en cuentas locales, las empresas logran mitigar el impacto de los regímenes de retención y percepción bancaria aplicados en distritos con alícuotas severas.

La radicación de estos flujos de fondos dinamiza la economía impositiva de la provincia, incrementa la masa de depósitos del sistema financiero local y mejora las condiciones de crédito para la producción local.