El circuito de siete fincas en el sistema de riego del Dulce que procura atraer a “turistas verdes”
Una interesante propuesta de desarrollo local florece en las zonas del Sistema de Riego del río Dulce. Desde el INTA, la Ing. Agr. Eve Luz Yñiguez, estudia el potencial de varios emprendimientos que adoptan Servicios Ecosistémicos Culturales (SEC) en una de sus formas: el “turismo rural sustentable”.
Esta tendencia, que tiene cada vez más adeptos se impone con fuerza, no solo en Santiago del Estero, sino a nivel internacional. La búsqueda de sitios más tranquilos; el contacto con la naturaleza, la flora y la fauna; en un marco de convivencia armoniosa, son características de gran atractivo para los “turistas verdes”.
De acuerdo a la investigación local, la provincia tiene mucho para ofrecer en ese aspecto. Según la Unidad Ejecutora de Riego, el sistema mencionado abarca más de 120 mil hectáreas. “Se extiende por los departamentos Banda, Robles, San Martín y parte de Sarmiento y a lo largo de su historia ha acompañado diversas actividades productivas, desde prácticas agroecológicas, hasta aquellas que incorporan investigación y desarrollo tecnológico”.

Hay quienes ya apostaron a esta gran franja, de manera productiva. Se trata de siete fincas que fueron incluidas para el estudio sostenibilidad: Finca San Valentín y Finca Alcaparras (ambas en el Departamento Banda), Finca Carla-Radaloe, Finca Bodega María del Pilar, Cuenca caprina Forres, Establecimiento Las Primas (Departamento Robles) y Cabaña Caprina Colonia Pinto (Departamento San Martín).
Investigaciones previas fundamentan el turismo rural sustentable “en criterios de sostenibilidad, promoviendo y respetando la cultura y los lugares, y constituyéndose en una alternativa económica, social y ecológica”. El INTA apuesta a esta iniciativa, a través del proyecto estructural “Intensificación sostenible de los agroecosistemas de la región chaqueña en el contexto climático actual, producto: modelos de manejo sostenible de predios agroecológicos caracterizados y propuestos”.
Pros y contras
En la investigación de Iñiguez, se miden indicadores de sostenibilidad bajo una metodología con enfoque sistémico que considera dimensiones ambientales, productivas, económicas y sociales. Tras un análisis FODA, con los representantes de las fincas mencionadas, detectan:
Fortalezas
• Cercanía a ciudades (circuitos cortos) con servicios esenciales.
• Diversidad de actividades al aire libre en un entorno natural.
• Contacto directo con la naturaleza.
• Flora y fauna ricas en variedades.
• Adaptación para todo tipo de público.
• Participación en actividades como sembrar y cosechar alimentos propios.
• Gastronomía rural santiagueña.
• Disfrute del silencio y los aromas del campo santiagueño.

Oportunidades:
• Organización entre fincas para ofrecer servicios integrados.
• Capacitación de recursos humanos para mejorar el servicio al cliente.
• Promoción a través de redes sociales.
• Creación de rutas turísticas rurales locales.
• Conexión con el INTA para capacitación en indicadores de sostenibilidad.
• Vinculación con el INTA para conocer actividades agrícolas, ganaderas y forestales del SRRD.
• Desarrollo de turismo científico (por ejemplo, cabaña caprina con genética de primer nivel, cultivos de alcaparras con genética avanzada, aloe con diseño de productos cosméticos innovadores).
Debilidades:
• Falta de inversión en la promoción de oportunidades.
• Insuficiente capacitación para la atención de turistas.
• Bajo nivel de asociativismo entre actores públicos y privados.
• Escasez de servicios de turismo rural sustentable.
Amenazas:
• Ingreso de empresas inversoras que contratan servicios externos sin respetar la naturaleza.
• Baja conectividad a internet, dificultando el contacto rápido con clientes.
• Abandono de las fincas por parte de los productores debido a la falta de ingresos.

Servicios Ecosistémicos Culturales
Según explican desde el INTA, se trata servicios proporcionados por los ecosistemas que están relacionados con la valoración humana no material de los sitios. Se incluyen representaciones culturales y tradiciones vinculadas a ciclos naturales o al patrimonio natural, como fiestas, ritos, lugares sagrados y expresiones artísticas. También, la belleza escénica, el conocimiento de tradiciones locales y el turismo de intereses especiales. Además, los SEC contribuyen a la creación de conocimiento y al desarrollo científico, como el estudio de vestigios arqueológicos y la observación de la naturaleza.
Otros ejemplos abarcan nuevas formas de recreación y turismo, características paisajísticas recreativas, la conexión emocional con el paisaje y la apariencia estética o inspiracional de los ecosistemas. Estos elementos fomentan la multifuncionalidad de los paisajes, pero también pueden actuar como barreras para la innovación y transformación; dependiendo del contexto.
En la región del Sistema de Riego del Río Dulce de Santiago del Estero, los servicios ecosistémicos culturales se destacan por su flora y fauna silvestre. Se fomentan actividades como el mantenimiento de la cobertura vegetal natural del ecosistema nativo, recorridos paisajísticos, arte, historia, folclore, gastronomía, experiencias espirituales y religiosas, así como la elaboración de productos con valor agregado, como vinos, alcaparras procesadas, cosméticos naturales en base de Aloe y quesos de leche de cabra. Estos servicios incentivan la valorización del paisaje y potencian el turismo rural sustentable como una estrategia de desarrollo local.