El estrés climático golpea a Santiago del Estero y demora la cosecha de trigo y garbanzo
La campaña agrícola invernal transita sus etapas finales en Santiago del Estero, marcada por el estrés hídrico y térmico que afectó al trigo y al garbanzo, además de demoras en el inicio de la cosecha. Así lo señaló un relevamiento de la Bolsa de Cereales de Córdoba correspondiente al período del 5 al 11 de octubre, que registró un deterioro en la condición general de ambos cultivos respecto de septiembre.
Mientras la recolección de trigo comenzó en algunas localidades, el garbanzo todavía no presentaba avances de cosecha en la provincia. La situación refleja retrasos respecto de campañas anteriores y del promedio histórico, en un contexto de condiciones ambientales que condicionaron el desarrollo de los cultivos.
Cosecha de trigo
De acuerdo con el informe, la cosecha de trigo aún no se había iniciado en gran parte del territorio santiagueño. Sin embargo, algunas zonas ya registraban avances: en Quimilí y Sachayoj se había recolectado el 10% del área, mientras que en El Palomar las labores alcanzaban el 15%.
Las condiciones del cultivo variaron según la localidad y el manejo realizado durante la campaña. En Bandera, pese a los excesos hídricos que dificultaron la siembra al comienzo del ciclo, se logró recuperar parte de la superficie y alcanzar una buena área implantada. Los lotes sembrados y fertilizados oportunamente presentaron muy buenas condiciones, aunque hacia el final del ciclo se observó estrés hídrico leve, acompañado por efectos de las bajas y altas temperaturas.
La falta de agua tuvo mayor incidencia en Quimilí, Sachayoj, Roversi, Frías y Los Juríes, donde el estrés hídrico fue calificado entre leve y moderado.
En Quimilí y Sachayoj, las escasas precipitaciones hacia el final del ciclo, combinadas con jornadas de temperaturas elevadas, condicionaron el desarrollo del trigo. En Roversi y Frías también se reportaron efectos asociados al calor, mientras que en Los Juríes se observaron consecuencias vinculadas con las bajas temperaturas.
Por otra parte, se registró estrés hídrico leve en Colonia Alpina, Weisburd, Pueblo Pablo Torelo, El Colorado, Tinajerayoj y Bandera. En Colonia Alpina se destacaron las bajas temperaturas durante agosto y un episodio de calor con escasa humedad superficial a mediados de septiembre. En Weisburd y Tomás Young también se informaron efectos de las altas temperaturas. En las demás zonas relevadas no se detectaron consecuencias atribuibles al déficit hídrico.
Cosecha de garbanzo
La situación del garbanzo presenta un retraso más marcado. Al momento del relevamiento, todavía no se habían iniciado las tareas de cosecha en Santiago del Estero. La demora contrasta con la campaña anterior, cuando para esta misma altura del año el avance de recolección rondaba el 24%, y también se encuentra por detrás del promedio histórico.
El estado del cultivo estuvo condicionado por distintos niveles de estrés hídrico y térmico, según la zona. En Sachayoj, si bien la siembra se realizó con buenas condiciones de humedad en el perfil del suelo, la ausencia de precipitaciones durante el ciclo y algunos días con temperaturas cercanas a los 40 °C afectaron su desarrollo.
En Frías se reportó un nivel alto de estrés por falta de agua, acompañado por efectos leves de las temperaturas elevadas. En Quimilí, el estrés hídrico fue leve, mientras que el térmico osciló entre leve y moderado.
En Nueva Esperanza se registraron algunas heladas que provocaron estrés por bajas temperaturas. En cambio, en Pozo Betbeder no se habían observado efectos de estrés sobre el cultivo hasta la fecha del informe.
Aumentó la superficie en condición regular y mala
El relevamiento advirtió que tanto el trigo como el garbanzo registraron un deterioro de su estado general respecto de septiembre. En ambos cultivos, la proporción de superficie en condición regular y mala aumentó cinco puntos porcentuales.
En el caso del trigo, una menor proporción de los lotes continuaba en la etapa de llenado de granos, entre los estados lechoso y pastoso. La mayor parte de la superficie relevada se encontraba en fases más avanzadas, principalmente entre cariopse semiduro, duro y madurez.
En garbanzo predominaba el estado de máximo tamaño de semillas, seguido por lotes que ya presentaban amarillamiento de hojas y más del 50% de las vainas amarillas.
Estas etapas finales resultan determinantes para el cierre de la campaña, en un escenario en el que las condiciones hídricas y térmicas incidieron de manera desigual sobre las distintas zonas productivas.
Situación sanitaria
En materia sanitaria, la Bolsa de Cereales de Córdoba señaló que en gran parte de las localidades relevadas no se detectaron plagas ni enfermedades de relevancia. No obstante, en trigo se registró presencia de royas con intensidad variable.
En Quimilí y Pueblo Pablo Torelo, las incidencias fueron generalmente leves. En Bandera se informaron focos de mayor intensidad, incluidos casos de roya anaranjada y roya negra. En Guardia Escolta también se registraron situaciones de mayor presión sanitaria, que motivaron aplicaciones de fungicidas durante el ciclo.
En garbanzo, en Quimilí se detectó presencia puntual de chinches y rizoctoniosis. En Frías, en tanto, se reportaron algunos casos de rabia del garbanzo, ante los cuales se realizaron aplicaciones para su control. Los referentes técnicos de esta última localidad también destacaron una mayor superficie cultivada bajo riego en comparación con la modalidad de secano.
Lluvias desiguales y temperaturas elevadas para los próximos meses
El contexto climático constituye otro factor de atención para el sector agrícola. Según datos del satélite GPM, durante septiembre las precipitaciones tuvieron una distribución heterogénea en Santiago del Estero, con los mayores acumulados en los departamentos Moreno, Copo, Alberdi y Pellegrini.
En gran parte del territorio provincial, los registros superaron el promedio histórico, aunque en algunos sectores se mantuvieron cerca de los valores habituales o por debajo de ellos.
De cara al trimestre octubre-diciembre de 2026, el pronóstico del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) indica una mayor probabilidad de precipitaciones inferiores a lo normal en una franja que se extiende de norte a sur por el oeste de Santiago del Estero.
Para sectores del centro provincial se esperan condiciones de lluvia dentro de los valores normales, mientras que hacia el este se prevén precipitaciones superiores a lo habitual. En cuanto a las temperaturas, el pronóstico anticipa valores superiores a lo normal para el trimestre.
De esta manera, el cierre de la campaña invernal en Santiago del Estero combina avances iniciales de cosecha de trigo, demoras en la recolección del garbanzo y un deterioro de la condición de ambos cultivos. Las diferencias entre zonas y las perspectivas climáticas para los próximos meses mantienen la atención sobre la evolución de las condiciones productivas en la provincia.