El frío reduce la presencia de la chicharrita del maíz
Las bajas temperaturas comenzaron a impactar de manera significativa sobre las poblaciones de Dalbulus maidis, conocida como la chicharrita del maíz, de acuerdo con el 45° Informe de la Red Nacional de Monitoreo correspondiente al período comprendido entre el 16 y el 30 de junio de 2026.
En este relevamiento, INTA Quimilí aportó información obtenida a través de las Agencias de Extensión Rural (AER) de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sachayoj, contribuyendo al seguimiento de la evolución de la plaga en Santiago del Estero.

El informe señala que el descenso de las temperaturas comenzó a regular las poblaciones del insecto incluso antes del ingreso de la actual ola polar, cuyos efectos se reflejarán con mayor claridad en el próximo monitoreo.
Los mayores impactos se observaron en las regiones Centro-Norte y Centro-Sur del país, donde disminuyeron tanto las categorías de mayor abundancia como los promedios de capturas registrados en las trampas. En el Litoral también se detectó una reducción, aunque de menor intensidad.

En tanto, en las zonas endémicas, donde históricamente la presencia de la plaga es más elevada, se observa una estabilización e incluso una leve retracción de las poblaciones, aunque los niveles continúan siendo altos.
Desde la Red Nacional de Monitoreo destacaron que estos resultados ponen de manifiesto la importancia de sostener los relevamientos durante todo el año. “Los sistemas de monitoreo permiten seguir la evolución de las poblaciones, detectar cambios en su distribución espacial y anticipar escenarios de riesgo para las próximas campañas agrícolas”, señala el informe.

En la región del NEA, donde el 79% de las trampas fueron instaladas en cultivos de maíz -principalmente en estado fenológico R6-, se registró un incremento en la cantidad de localidades con la máxima categoría de capturas. Sin embargo, los niveles promedio de insectos capturados se mantuvieron similares a los del informe anterior.
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis continúa consolidándose como una herramienta clave para el seguimiento sanitario del cultivo de maíz, brindando información estratégica para la toma de decisiones y el manejo integrado de esta plaga en las distintas regiones productivas del país.