15 July, 2026
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El girasol se consolida en un ciclo récord global y Santiago del Estero aporta volumen clave tras una campaña exitosa

El girasol se consolida en un ciclo récord global y Santiago del Estero aporta volumen clave tras una campaña exitosa

En un escenario de fuerte expansión del mercado mundial, el girasol se posiciona como uno de los cultivos estrella de la nueva campaña, con Argentina consolidando su protagonismo a partir de un salto exportador histórico y niveles de procesamiento sin precedentes.

Según el último informe de la Asociación Argentina del Girasol (ASAGIR), elaborado en base a proyecciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), la producción argentina crecería de 7,4 a 8 millones de toneladas en la campaña 2026/27, lo que representa una suba del 8,1%.

A nivel global, el cultivo también atraviesa un momento de expansión inédita: la producción mundial alcanzaría las 62,66 millones de toneladas (+13,4%), mientras que la molienda treparía a 55,81 millones (+11,6%), impulsada principalmente por el bloque del Mar Negro y la Unión Europea.

Boom exportador y récord industrial en Argentina

En el plano local, la cadena girasolera muestra una solidez pocas veces vista.

Entre enero y mayo de 2026, el complejo exportó U$S1.674,1 millones, con un crecimiento interanual del 126,1%, según datos del Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) en base al INDEC. El sector ya explica el 7,6% de las exportaciones del agro y supera ampliamente el promedio del resto de las cadenas.

El dinamismo también se refleja en la industria: en marzo se registró un récord histórico de molienda mensual con 565.000 toneladas procesadas. En el acumulado de los primeros cinco meses del año, el crushing alcanzó 2,322 millones de toneladas, un 32,8% más que en igual período del año pasado.

A esto se suma un ritmo de comercialización muy firme: las compras de la campaña 2024/25 ya alcanzan 3,94 millones de toneladas (+38%), mientras que para el ciclo 2025/26 las operaciones anticipadas crecen un 42,5%.

Santiago del Estero, protagonista del crecimiento

En este contexto de expansión nacional, Santiago del Estero aparece como uno de los motores productivos clave del norte argentino.

La campaña 2025/26 en la provincia ya se encuentra finalizada y dejó un balance muy positivo en términos de volumen y superficie, consolidando un crecimiento sostenido del cultivo en la región.

Los rindes promediaron alrededor de 17,6 quintales por hectárea, con leves ajustes hacia el final del ciclo por condiciones climáticas, pero con resultados generales que acompañaron el fuerte incremento del área sembrada.

Este desempeño permitió que la provincia aporte un volumen significativo al circuito industrial y exportador, en un momento donde la demanda interna y externa muestra niveles récord.

La expansión del girasol en el territorio santiagueño responde a varias ventajas competitivas: buena adaptación del cultivo a condiciones climáticas variables, menor requerimiento hídrico frente a otros cultivos estivales y mayor estabilidad productiva en zonas con riesgo climático.

Precios firmes, pero con cautela a futuro

En materia de precios, el mercado mantiene valores atractivos. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, el girasol cotiza en torno a $667.350 por tonelada (unos US$451), con mejoras mensuales.

Sin embargo, el informe advierte una posible moderación hacia adelante, producto del incremento en los stocks globales impulsados por la fuerte recuperación productiva en el hemisferio norte.

Más oferta global, mayor competencia

El crecimiento de Ucrania, Rusia y la Unión Europea —que en conjunto elevarán su producción un 17,1%— reconfigura el escenario internacional y aumenta la competencia.

En ese marco, si bien Argentina mantendría exportaciones firmes de aceite (hasta 2,05 millones de toneladas en la próxima campaña), su participación en el comercio mundial podría bajar levemente del 14,1% al 13,1%.

Un cultivo en plena expansión

Con una campaña ya cerrada en regiones clave como Santiago del Estero, un mercado internacional en crecimiento y una industria local funcionando a niveles récord, el girasol se consolida como uno de los pilares del agro argentino.

El desafío hacia adelante será sostener la competitividad frente al avance de los grandes jugadores globales, en un contexto donde la demanda sigue firme pero la oferta crece a un ritmo cada vez más acelerado.