7 September, 2026
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Las ventas minoristas pyme descendieron 0,2% interanual en agosto

Las ventas minoristas pyme descendieron 0,2% interanual en agosto

Durante agosto, las ventas de los comercios minoristas pyme registraron una caída interanual del 0,2% en términos reales, según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). En la comparación con julio, la actividad también mostró un retroceso del 2,7%, mientras que el acumulado del año refleja una disminución del 2,4%.

La evolución negativa estuvo vinculada, de acuerdo con el informe, con una reducción del poder adquisitivo producto de los incrementos en las tarifas de servicios y el endeudamiento de los hogares. A esto se sumó el menor movimiento posterior a las vacaciones y una menor disponibilidad de ingresos, factores que llevaron a los consumidores a concentrar sus compras en bienes y servicios indispensables.

En el análisis cualitativo realizado entre los comerciantes, el 47,4% señaló que su nivel de actividad se mantuvo estable respecto de agosto del año pasado. El porcentaje representó una baja de 0,7 puntos porcentuales frente a julio.

Al mismo tiempo, el 46,5% de los empresarios consultados manifestó que las condiciones de su negocio empeoraron, frente al 44,5% registrado el mes anterior. En tanto, apenas el 6,1% indicó haber experimentado una mejora en su desempeño.

Expectativas e inversiones

Las perspectivas para los próximos 12 meses también reflejaron un escenario de cautela. El 43,9% de los encuestados consideró que su situación económica continuará sin cambios, aunque esta respuesta disminuyó 2,4 puntos porcentuales respecto de la medición anterior.

Por otro lado, el 42,8% espera una mejora en su situación futura, frente al 42,4% de julio, mientras que el 13,3% anticipa un deterioro.

En materia de inversiones, el 57,9% de las pymes consideró que no es un momento adecuado para invertir en sus empresas. Otro 28,6% no tomó una posición al respecto y solamente el 13,5% respondió que sí considera conveniente avanzar con inversiones.

Perfumería e indumentaria, entre los rubros que crecieron

El desempeño sectorial mostró resultados dispares. De los siete rubros relevados, cuatro registraron incrementos interanuales.

La mayor suba correspondió a Perfumería, con un crecimiento del 12,8%. Le siguieron Textil e indumentaria, con un 6,4%; Calzado y marroquinería, con 1,2%; y Ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, que avanzó 0,3%.

En sentido contrario, Bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles presentó la mayor caída, con un descenso del 4,8%. Luego se ubicaron Alimentos y bebidas, con una baja del 2,5%, y Farmacia, que retrocedió 0,5%.

El índice general de ventas minoristas de CAME contempla las operaciones realizadas por los comercios relevados bajo cualquier modalidad de venta.

Las ventas online mostraron una fuerte suba

Uno de los datos destacados del relevamiento fue el comportamiento del comercio electrónico. Durante agosto, las ventas online efectuadas por comercios que también cuentan con locales físicos aumentaron un 17,6% interanual y registraron una leve mejora del 0,4% respecto de julio.

El resultado muestra una diferencia significativa respecto del desempeño general de las ventas minoristas y evidencia el avance de los canales digitales como alternativa para sostener las operaciones en un contexto de consumo más restringido.

Consumo cauteloso y márgenes reducidos

El relevamiento de agosto también reflejó una demanda condicionada por las tarifas y el endeudamiento familiar. Los comerciantes señalaron compras puntuales vinculadas con panificados, indumentaria infantil y regalería, impulsadas en parte por el calendario escolar y el Día del Niño.

Sin embargo, esas operaciones no fueron suficientes para compensar la menor demanda en los rubros de mayor volumen. Las compras continuaron concentradas en reposiciones impostergables y productos esenciales, mientras que los bienes durables, el calzado formal y los artículos de mayor precio quedaron relegados.

Desde el lado de la oferta, los comercios enfrentaron márgenes de rentabilidad acotados debido a las actualizaciones de precios mayoristas, los costos de flete y la competencia de productos importados de bajo costo.

La falta de alternativas de financiamiento en cuotas sin interés llevó a muchos comercios a reforzar los descuentos por pago al contado, las liquidaciones de temporada y las promociones bancarias para estimular las ventas y reducir el stock.

En este contexto, el aumento de los costos operativos, combinado con las restricciones de financiamiento de los consumidores, llevó a las pymes a mantener una estrategia prudente, limitar la reposición preventiva de mercadería y postergar nuevas inversiones.