Por la falta de gas la industria ya reduce producción en pleno invierno
La falta de gas para el sector industrial ya provoca recortes de producción en fábricas de todo el país, en medio de una nueva crisis energética que obligó a importar Gas Natural Licuado (GNL) a precios elevados.
El problema se originó por la demora en la ampliación del Gasoducto Perito Moreno, una obra clave para transportar el gas de Vaca Muerta hacia los principales centros de consumo. Sin esa infraestructura, el sistema no logra cubrir la demanda en los picos de frío y prioriza el abastecimiento a los hogares.
Como consecuencia, empresas de distintos sectores comenzaron a reducir turnos, reorganizar procesos y frenar líneas de producción. Según la Unión Industrial Argentina (UIA), al menos una de cada dos firmas evalúa disminuir su actividad durante este mes debido al fuerte aumento del costo del gas.
El impacto es mayor en las pequeñas y medianas industrias, que dependen de redes de distribución compartidas con el consumo residencial. En los días de mayor demanda, quedan relegadas frente al abastecimiento domiciliario.
La situación se agrava por el contexto internacional. La suba del precio del GNL, impulsada por el conflicto en Medio Oriente, duplicó y hasta triplicó los valores en pocos meses. Esto encarece las importaciones justo cuando Argentina necesita comprar alrededor de 23 barcos para atravesar el invierno.
Frente a este escenario, el Gobierno decidió garantizar el suministro a los hogares y trasladar el mayor costo del gas importado a la industria. Así, empresas que pagaban cerca de 4,50 dólares por millón de BTU ahora enfrentan precios hasta cinco veces más altos.
Además, la menor disponibilidad de gas obliga a utilizar combustibles líquidos para generar electricidad, lo que también incrementa los costos energéticos.
Desde el sector industrial advierten que las restricciones alcanzan incluso contratos firmes y que la situación compromete la continuidad operativa. En paralelo, el Gobierno sostiene que el abastecimiento residencial está asegurado, aunque esto implique que la industria absorba el ajuste en un contexto económico ya complejo.