Preocupante incremento de la chicharrita del maíz
El INTA Quimilí participó en la elaboración del 40° Informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, aportando información relevada por la Estación Experimental a través de las Agencias de Extensión Rural de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sachayoj. En el trabajo intervinieron los ingenieros agrónomos Javier Reinaldi, Sebastián Krapovicas y Diego Salas, junto al técnico Walter Rodríguez y la médica veterinaria Noelia Continelli.
El informe, que reúne datos registrados entre el 2 y el 17 de abril de 2026, advierte un nuevo incremento en las poblaciones de la chicharrita del maíz, en línea con lo observado en relevamientos anteriores. En comparación con 2025, la campaña actual presenta una presión más temprana e intensa en las regiones endémicas del NOA y NEA, así como en el Centro-Norte del país. No obstante, este aumento llega tarde para la mayor parte de los maíces de la campaña 2025/26, que en términos generales no verían comprometidos sus rindes.

En las zonas endémicas también se detectó un porcentaje moderado —entre el 6 y el 13%— de insectos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS), patógeno asociado a enfermedades que afectan al cultivo. En paralelo, la Red se encuentra evaluando la aparición de síntomas foliares en distintas localidades del NOA y NEA, que han generado preocupación entre productores.
Al respecto, el coordinador de la Red, Alejandro Vera, explicó que la presencia de estos síntomas no permite aún establecer conclusiones definitivas sobre su impacto en los rendimientos. “Estamos analizando estos casos junto con las estrategias de manejo implementadas para determinar el daño real y generar información clave para la próxima campaña”, indicó. Según los primeros análisis, en las regiones mencionadas estos síntomas estarían vinculados a deficiencias en el manejo integral del cultivo.

En ese sentido, los especialistas remarcaron la importancia de tomar decisiones basadas en la denominada “pirámide de manejo del vector”, que incluye el monitoreo constante mediante trampas y observación en campo, la elección de híbridos tolerantes y la aplicación oportuna de medidas de control en función de los datos relevados.
El informe también destaca la situación en el NEA, donde el 97% de las trampas se ubicaron en cultivos de maíz, en su mayoría en estadios reproductivos avanzados (R4-R5). Allí, el 57% de los registros correspondió a la categoría más alta de capturas, lo que refleja una elevada presión de la plaga, aunque con poblaciones que tienden a estabilizarse.

La participación del INTA Quimilí en este monitoreo nacional refuerza el rol de la institución en la generación de información estratégica para el sector productivo, contribuyendo a la toma de decisiones y al desarrollo de prácticas de manejo más eficientes frente a uno de los principales desafíos sanitarios del cultivo de maíz.