30 May, 2026
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El cáñamo industrial se consolida como nueva alternativa productiva en Santiago del Estero

El cáñamo industrial se consolida como nueva alternativa productiva en Santiago del Estero

En medio de las altas temperaturas y las condiciones desafiantes del suelo santiagueño, un cultivo poco habitual empieza a abrirse camino en la provincia: el cáñamo industrial. El departamento La Banda se convirtió en el escenario de uno de los primeros desarrollos vinculados a esta producción con potencial agrícola, industrial y alimentario.

La iniciativa es impulsada por los hermanos santiagueños Eduardo, Santiago, Agustín, Bernardo y Francisco Bailón, quienes decidieron unir sus conocimientos y experiencias profesionales para poner en marcha CUMI, un emprendimiento orientado al desarrollo del cáñamo industrial en la provincia.

El proyecto comenzó hace varios años con investigaciones y pruebas genéticas adaptadas al clima de Santiago del Estero. Luego de distintas etapas de ensayo, en 2025 lograron avanzar con la producción sobre cuatro hectáreas y obtener las licencias agrícolas e industriales necesarias para trabajar legalmente con este cultivo.

El cáñamo pertenece a la misma especie vegetal que la marihuana, aunque presenta niveles mínimos de THC —el componente psicoactivo—, por lo que no genera efectos narcóticos. Su utilización está orientada principalmente a la industria, la alimentación, la construcción y la producción textil, aunque también puede adaptarse al desarrollo de cannabis medicinal según el manejo productivo.

A partir de sus semillas se pueden elaborar harina y aceite ricos en proteínas y ácidos grasos omega 3, 6 y 9, además de producir fibras textiles, bioplásticos, materiales para construcción y biocombustibles.

En Santiago del Estero, el proyecto apunta precisamente a esa diversificación productiva. Desde CUMI trabajan actualmente en la elaboración de harina sin TACC y aceite prensado en frío, mientras avanzan en investigaciones vinculadas a suplementos para ganadería y materiales derivados de la fibra de cáñamo.

Uno de los aspectos más destacados del emprendimiento es el desarrollo de genética propia adaptada a las condiciones climáticas de la provincia, caracterizadas por las altas temperaturas y la escasez de lluvias. Las semillas utilizadas fueron mejoradas a partir de variedades traídas desde España en 2017.

El proyecto también mantiene convenios de trabajo conjunto con instituciones como el INTA, el INTI, la Universidad Nacional de Santiago del Estero y el CONICET, con el objetivo de avanzar en investigaciones relacionadas con alimentos, fibras y materiales sustentables.

Además del desarrollo industrial, la propuesta busca incorporar a pequeños productores santiagueños a una nueva cadena productiva. Según explicaron sus impulsores, el objetivo es construir una red de cultivo que permita alcanzar entre 200 y 500 hectáreas en los próximos años, generando nuevas oportunidades económicas y empleo local.

De acuerdo con un informe publicado por AgroNoa, Santiago del Estero ya comienza a posicionarse entre las provincias pioneras en el desarrollo del cáñamo industrial en Argentina, con perspectivas de agregado de valor y expansión de una nueva economía regional vinculada a la producción sustentable.