Alerta: fuerte aumento de chicharritas en el NOA
El 39° Informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis encendió una señal de alarma en las principales regiones productoras de maíz del país, al registrar un incremento significativo en las poblaciones de la llamada “chicharrita del maíz”. Si bien la campaña 2025/26 se encuentra mayormente a salvo de infecciones graves, los especialistas advierten que el contexto actual representa una oportunidad clave para reforzar el monitoreo y prevenir futuros brotes epidémicos.
El relevamiento, realizado entre el 17 de marzo y el 1 de abril de 2026, incluye datos aportados por la Estación Experimental Quimilí a través de las agencias de extensión rural de Añatuya, Malbrán, Quimilí y Sachayoj, con la participación de técnicos y profesionales que trabajan en territorio. Este trabajo articulado permite construir un panorama preciso sobre la evolución del insecto vector y su impacto potencial en los cultivos.

Uno de los datos más relevantes del informe es el crecimiento exponencial de las poblaciones de Dalbulus maidis durante la segunda quincena de marzo, acompañado por la aparición de síntomas foliares en algunas localidades. Aunque la mayoría de los lotes no presenta infecciones por Spiroplasma (CSS), enfermedad que transmite este insecto, la situación obliga a extremar los cuidados.
En la región del NOA, considerada una de las zonas endémicas, el aumento fue particularmente marcado: en el 67% de las localidades se registraron más de 100 insectos por trampa, el nivel más alto de la escala. Este comportamiento se vincula con el estado fenológico de los cultivos, mayormente en etapas reproductivas intermedias (R3–R4), que favorecen el desarrollo de la plaga.

Un escenario similar se observa en el NEA, donde también se reportó un incremento sostenido de las poblaciones, con igual porcentaje de localidades en el nivel máximo de capturas. Allí, los cultivos se encuentran en estadios reproductivos (R2–R3), lo que contribuye a generar condiciones propicias para la proliferación del vector.
Frente a este panorama, los especialistas destacan la importancia de intensificar las tareas de monitoreo. Esto incluye la revisión sistemática de trampas, la observación de síntomas en las plantas y el envío de muestras a redes entomológicas para determinar la infectividad de los insectos.

El coordinador de la Red, Alejandro Vera, subrayó que este momento resulta clave para generar información que permita anticiparse a escenarios más complejos. La experiencia reciente de la campaña 2023/24, atravesada por fuertes epifitias, refuerza la necesidad de actuar de manera preventiva y sostenida.
En este sentido, el informe no solo describe una situación coyuntural, sino que plantea un desafío a mediano plazo: construir estrategias de manejo más eficientes que eviten la repetición de crisis sanitarias en el cultivo de maíz, uno de los pilares de la producción agrícola nacional.

La advertencia está planteada. El comportamiento de la chicharrita del maíz vuelve a poner en agenda la importancia del monitoreo, la articulación técnica y la toma de decisiones basadas en información precisa. Porque, en el campo, anticiparse siempre es la mejor herramienta.