El riesgo país volvió a dispararse: ya supera los 900 puntos
El riesgo país de Argentina registró un destacado incremento de 67 unidades en la mañana de este viernes, en un contexto marcado por el pesimismo que domina los mercados internacionales. Este ambiente de incertidumbre se desató tras la firme respuesta de China a los aranceles impuestos por Donald Trump en la jornada anterior.
Los bonos soberanos del país continúan sufriendo pérdidas, lo que ha provocado que el indicador EMBI+ Argentina, elaborado por J.P. Morgan, escale a 925 puntos básicos. Este nivel no solo representa su mayor alcance desde noviembre pasado, sino que también supone un retroceso significativo en la tendencia positiva que el Gobierno aspiraba mantener para viabilizar futuras emisiones de deuda en el mediano plazo.

En paralelo, los mercados bursátiles internacionales reflejaron el descontento generalizado con fuertes pérdidas, alimentando el temor a un agravamiento de las tensiones en la guerra comercial. Probablemente por este panorama adverso, los bonos soberanos argentinos profundizaron su caída y llevaron al índice EMBI+ nuevamente al nivel mencionado de 925 puntos básicos, el más elevado en casi cinco meses.
Este repunte del indicador representa un obstáculo considerable para la estrategia oficial que busca recuperar la confianza de los inversores y garantizar el acceso al financiamiento global. La subida del riesgo país elimina parte del avance reciente y complica los planes del Gobierno en torno a la normalización financiera prevista a mediano plazo.

Las raíces del conflicto se remontan a movimientos abruptos en los mercados internacionales. Este viernes marcó la segunda jornada consecutiva de pérdidas significativas a nivel global, constituyendo uno de los procesos de venta más intensos desde 2020. La causa principal fue el anuncio de Donald Trump sobre “aranceles del Día de la Liberación”, sorprendentemente elevados, los cuales desencadenaron una reacción negativa generalizada.
En respuesta, el gobierno chino informó la imposición de un arancel del 34% sobre productos estadounidenses, igualando la tasa establecida por Estados Unidos tan solo dos días atrás. Esta medida entrará en vigor el próximo 10 de abril, intensificando la escalada de tensiones comerciales entre las dos economías más grandes del mundo.